Diferencias entre alzhéimer y demencia senil

¿Alzhéimer y demencia senil son la misma enfermedad? En absoluto, existen ciertas diferencias que las distinguen: cuando nos referimos a demencia, no hablamos de una patología concreta, sino del deterioro de las facultades mentales de una persona, lo cual interfiere en su desempeño diario y le impide llevar una vida normal. Seguidamente iremos desarrollando las diferencias más importantes entre ambos.
29 de enero de 2017
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diferencias entre alzhéimer y demencia senil

Alzhéimer y demencia senil son conceptos distintos, aunque estrechamente relacionados | Rem G. (CC by 2.0, Flickr)

Confundir alzhéimer y demencia senil es un error común y frecuente. Por lo general, tendemos a pensar que el mal de Alzheimer y la demencia senil son prácticamente lo mismo, que son solo dos formas distintas de referirse a una misma patología. Sin embargo, no es igual hablar de demencia senil que de alzhéimer; hay diferencias. De hecho, la demencia senil no se considera una enfermedad como tal, ni tampoco tiene que estar causada necesariamente por el alzhéimer.

A continuación explicaremos las diferencias entre la demencia senil y el alzhéimer para que conozcas en qué consiste cada una de ellas y sepas distinguirlas.

Alzhéimer

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, es decir, que se caracteriza por la destrucción progresiva de neuronas. El deterioro cognitivo y los trastornos conductuales son las principales manifestaciones de esta patología, la cual afecta profundamente la capacidad de las personas para realizar sus actividades cotidianas.

La persona afectada sufre pérdidas de memoria y de otras capacidades cognitivas (atención, lenguaje, razonamiento…) conforme las células nerviosas o neuronas dejan de funcionar o mueren y las distintas regiones del cerebro se van atrofiando. El resultado es que los enfermos de alzhéimer pueden tener olvidos, desorientarse, cambiar de conducta, dejar de comunicarse y necesitar ayuda incluso para la higiene personal.

El alzhéimer constituye la principal causa de demencia en mayores o ancianos en todo el mundo diagnosticada en la actualidad, de ahí que estos dos términos puedan generar cierta confusión. El alzhéimer suele afectar a adultos mayores de 65 años, aunque también, en casos excepcionales, podría comenzar a edades más tempranas.

La esperanza de vida de una persona que padece el mal de alzhéimer es de unos 10 años de media, aunque depende en gran medida de la edad del paciente en el momento que se lleva a cabo el diagnóstico. El alzhéimer irá atacando, dañando y destruyendo neuronas antes de progresar a la demencia o la muerte. Estamos ante una enfermedad que empeora con el tiempo y que no se ralentiza ni se detiene, ante una epidemia terminal sin cura.

Aunque los investigadores y científicos continúan trabajando para encontrar su origen, a día de hoy no hay una causa exacta o concreta a la que se le pueda atribuir la aparición de la enfermedad de Alzheimer. Tampoco existe ningún tratamiento que prevenga o frene el avance del alzhéimer. Algunos fármacos disponibles pueden contribuir a estabilizar los síntomas o evitar que empeoren y mejorar la calidad de vida del afectado de manera temporal.

Demencia senil

De lo que hablamos al referirnos a la demencia no es de una patología en sí misma o de una enfermedad específica. El significado de la palabra demencia (del latín, demens) es «sin mente». En síntesis, se trata de la pérdida de las facultades mentales, lo cual conduce a la incapacidad para la toma decisiones y el desempeño de las actividades habituales.

Dicho término describe el deterioro de la capacidad mental (memoria, percepción razonamiento y juicio…) que interfiere con la rutina diaria y evita llevar una vida normal. Una persona con demencia puede tener dificultades para recordar dónde dejó las llaves del coche, no recordar una cita o no saber qué iba a comprar en una tienda.

Cuando se presenta después de los 65 años se denomina demencia senil. Dicho de otra manera, la palabra senil indicaría que la demencia afecta a quienes ya han cumplido los 65 años. El hecho de hablar de demencia senil puede hacernos creer que es parte de un envejecimiento normal, por lo que se sería más apropiado decir demencia «a secas».

El alzhéimer es el tipo de demencia más común, pero no la única patología que puede causar un cuadro demencial. El Parkinson, la enfermedad de Pick, la enfermedad de Huntington o el sida, entre otras, pueden generar también la demencia.

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