Varices esofágicas

Las varices esofágicas son venas que se inflaman en las paredes del esófago y que pueden romperse y provocar un sangrado potencialmente mortal. Se dan con frecuencia en personas que padecen enfermedades hepáticas graves
26 de octubre de 2013
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varices esofagicas

Varices esofágicas. En la imagen pueden apreciarse las protuberancias formadas en el esófago

Las varices esofágicas son dilataciones venosas en las paredes del esófago, el conducto muscular que conecta la boca con el estómago. Normalmente, se producen en pacientes con enfermedades hepáticas graves y, si no se diagnostican o se tratan a tiempo, pueden conllevar un sangrado digestivo potencialmente mortal.

El aumento de la presión en las venas que transportan la sangre al hígado, lo que se conoce como hipertensión portal, acarrea la formación de varices esofágicas. El flujo sanguíneo extra hace que las venas presentes en el esófago se inflamen y puedan romperse y sangrar poniendo en serio peligro la vida.

Síntomas

Es posible que las personas con patologías hepáticas crónicas y varices esofágicas no experimenten ningún síntoma. A veces, las varices esofágicas se diagnostican solo cuando sangran, una consecuencia que afecta a, aproximadamente, la mitad de los pacientes que presentan esta condición. Las señales de sangrado por varices esofágicas abarcarían vómitos o tos con sangre, heces fecales alquitranosas o muy oscuras, presión arterial baja, mareos, palidez y frecuencia cardíaca rápida.

Diagnóstico

Si presentas alguno de estos síntomas o signos, no asumas que se debe a varices esofágicas, dado que pueden ser causados por otras condiciones de salud. Consulta al médico para que estudie tus antecedentes clínicos y realice exámenes que determinen de dónde procede el sangrado. Las pruebas utilizadas para diagnosticar la varices esofágicas son la esofagogastroduodenoscopia y la sonda nanogástrica, la cual consiste en introducir una sonda a través de la nariz hasta el estómago en busca de signos de sangrado.

Tratamientos

Los principales objetivos en el tratamiento de las varices esofágicas son disminuir el riesgo de ruptura de los vasos y detener el sangrado agudo lo antes posible para prevenir un shock y la muerte. Una vez detenido el sangrado, las varices se tratan con medicamentos (betabloqueadores) u otros procedimientos médicos, cuyo fin es la prevención de futuras hemorragias. En raras ocasiones se recurre a la cirugía de emergencia para tratar a los pacientes con varices esofágicas si fallan el resto de terapias.

Existen otras opciones de tratamiento, como la extirpación quirúrquica del esófago o el trasplante, pero entrañan riesgos y se reservan para aquellos pacientes que no responden ni a los fármacos ni a los procedimientos médicos antes descritos.

Prevención

Si se está en riesgo de patologías hepáticas crónicas y coágulos sanguíneos, o si se toman medicamentos que puedan dañar el hígado, la primera medida que hay que tomar para reducir las probabilidades de que las varices sangren es acudir acudir al médico cuanto antes. Como tratamiento preventivo, se utiliza la terapia endoscópica, la cual consiste en inyectar directamente en las varices un agente coagulante, o una banda elástica en torno a la variz.

En Muy en forma | ¿Qué son las varices?

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