Tendinitis de muñeca

La tendinitis de muñeca ocurre cuando se inflaman uno o más tendones que rodean a la articulación. El dolor, la hinchazón, la sensibilidad, la rigidez y la pérdida de movilidad de la muñeca son las principales manifestaciones de dicha patología. El tratamiento consiste en reposo, medicamentos antiinflamatorios y sesiones de fisioterapia
27 de Octubre de 2015
tendinitis de muñeca

Movimientos repetitivos pueden causar, a la larga, tendinitis de muñeca | Michael C. (CC by 2.0, Flickr)

Antes de explicar qué es y qué causa la tendinitis de muñeca es importante saber qué son exactamente los tendones y cuál es la función que desempeñan. Se trata de estructuras o tejidos fibrosos y resistentes, parecidos a cuerdas o cordones, que sirven de unión entre los músculos y los huesos y permiten mover las articulaciones. Un ejemplo para entender mejor su labor es que los tendones posibilitan hacer movimientos de pinza con el pulgar y el meñique.

¿Qué es?

Se denomina tendinitis de muñeca a la inflamación de uno o más tendones localizados alrededor de dicha articulación. Esta patología solía asociarse a mecanógrafos o costureras, pero en la actualidad afecta a todas las profesiones y oficios que precisan permanecer muchas horas delante del ordenador. Por ello, la tendinitis de muñeca es también conocida como “el síndrome de las pantallas”.

Causas

¿Por qué surge la tendinitis de muñeca? La causa más común de este proceso inflamatorio es la sobrecarga muscular como consecuencia de movimientos repetitivos que suponen un gran esfuerzo para la articulación de la muñeca. Es frecuente en actividades deportivas (remo, tenis, golf… ) que implican continuos giros y flexiones de muñeca.

También puede producirse por traumatismos anteriores o por una infección. El proceso degenerativo tendinoso, debido al debilitamiento del tendón, constituye otra posible causa de tendinitis de muñeca.

Síntomas

El principal síntoma cuando se sufre una tendinitis de muñeca es el dolor en dicha articulación y en las zonas próximas a la misma. Podría manifestarse en los dedos y la palma de la mano y extenderse al codo o el hombro, además de crecer en intensidad al cerrar el puño, sujetar un objeto o girar la muñeca.

Otras manifestaciones de la tendinitis de muñeca abarcan: hipersensibilidad, hinchazón, rigidez, entumecimiento, pérdida de movilidad en la articulación y sensación de crujido al flexionar la muñeca.

Tratamiento

La finalidad del tratamiento es aliviar el dolor y bajar la inflamación. En la primera fase, cuando el dolor es muy intenso e incapacita el movimiento de la muñeca, se suelen administrar fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Los especialistas recomiendan guardar reposo, pudiendo inmovilizar la muñeca con férulas y prescribir inyecciones de corticoides si la lesión es grave.

Aplicar frío o calor en la zona afectada contribuye a alivio de los síntomas de la tendinitis. La intervención médica puede combinarse con sesiones de fisioterapia.

La segunda fase, tras el período de reposo, incluiría masajes con hielo, continuar con las sesiones de fisioterapia y comenzar con los ejercicios para fortalecer la musculatura de la mano. Se volverá a la actividad deportiva de manera progresiva para evitar sobrecargar la muñeca.

Tiempo de recuperación

Siguiendo el tratamiento y respetando el período de reposo, los síntomas de la tendinitis de muñeca deberían remitir en poco tiempo. Este puede variar dependiendo de la gravedad de la lesión. Generalmente, para alcanzar un rendimiento óptimo tras una tendinitis de muñeca han de transcurrir alrededor de cuatro semanas.

Consejos

Aunque el tratamiento resulte todo un éxito, es posible sufrir recaídas. Al regresar al trabajo, los deportistas exponen nuevamente la muñeca a sobreesfuerzos, de ahí que los ejercicios para aumentar la fuerza muscular sean tan importantes.

El mejor consejo para recuperarse rápidamente de una tendinitis de muñeca, volver cuanto antes a la actividad normal y evitar que la lesión se cronifique es descansar y llevar a cabo los cuidados indicados por el médico y el fisioterapeuta.

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