Sudoración nocturna

La sudoración nocturna se puede presentar por causas inocuas o guardar relación con algunas enfermedades. En el caso de que se repita o se vuelva habitual, se recomienda consultar al médico. Si los sudores nocturnos son ocasionales y no se acompañan de otros síntomas, no constituyen un problema grave
25 de diciembre de 2015
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La sudoración excesiva nocturna afecta a hombres, mujeres y niños por igual | Seniju (CC by 2.0, Flickr)

Cualquier persona puede experimentar de manera ocasional sudores nocturnos o sudoración excesiva durante las horas de sueño. Quienes los padecen despiertan empapados en sudor, hasta el punto de tener que ponerse otro pijama y cambiar las sábanas.

No debemos preocupamos si en algún momento sufrimos sudores en mitad de la noche, puesto que si guardara relación con alguna enfermedad grave, el sudor vendría acompañado de otros síntomas. Por lo tanto, salvo que el problema se repita todas las noches o la sudoración se vuelva habitual, no hay que darle demasiada importancia.

Causas

¿Por qué se produce la sudoración nocturna? Existen una serie de factores muy básicos, simples o incluso evidentes que favorecen la aparición de los sudores nocturnos: la temperatura ambiental, el uso de ropa de cama (edredones, mantas, sábanas, almohadas…) y prendas de dormir gruesas y abundantes, colchones viejos y blandos

Por otro lado, una cena copiosa, pesada o muy condimentada antes de ir a dormir contribuye a que padezcamos sudoración excesiva. Los sudores nocturnos pueden surgir como reacción o respuesta emocional al estrés y la ansiedad o ser consecuencia de alteraciones del sueño.

También es posible que se trate de un signo de alguna patología. Entre las causas del aumento de sudoración durante la noche se encuentran: enfermedades de tipo infeccioso (gripe, tuberculosis, SIDA, malaria…), que suelen cursar con fiebre y pérdida de peso, enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide), enfermedades neurológicas (esclerosis múltiple, epilepsia…), diabetes, tumores (leucemia, linfomas…) y trastornos hormonales (hipertiroidismo, menopausia…)

Asimismo, el uso de ciertos medicamentos y el consumo de drogas y alcohol podrían provocar un sudor frío en el cuello, la cabeza o el pectoral.

Sudoración nocturna en mujeres, hombres y niños

Los sudores nocturnos afectan tanto a los hombres como a las mujeres por causas inocuas (temperatura, estilo de vida…) y enfermedades de distinta naturaleza, tal y como hemos explicado en el apartado anterior.

Los cambios hormonales que ocasionan el síndrome premenstrual y la menstruación dan lugar al aumento de temperatura corporal, el cual propicia el bochorno y exceso de sudor nocturno. Igualmente, la sudoración es uno de los síntomas o molestias típicas de la menopausia en la mujer o incluso durante el embarazo.

La toma de fármacos bloqueadores de testosterona o la deficiencia de testosterona en los hombres puede producir efectos similares. Incluso los niños pequeños pueden presentar sudoración nocturna sin motivo aparente, es decir, que la causa del exceso de sudor es desconocida. Se conocen como sudores idiopáticos y suelen guardar relación con la genética o deberse a un “fallo” en el sistema nervioso simpático.

Consejos para dormir y descansar

Aunque no constituya un problema grave o preocupante, sudar excesivamente por la noche resulta desagradable e incómodo, sobre todo si interrumpe el sueño. Pero ¿hay alguna solución natural para controlar y combatir la transpiración inusual y olorosa? Para evitar o ponerle solución a los sudores nocturnos que no son debidos a ninguna enfermedad o que no tienen una causa clara podemos seguir las siguientes recomendaciones:

  • Ventilar la habitación donde dormimos
  • Mantener una buena higiene personal
  • Utilizar tejidos transpirables y naturales (algodón, seda, lino…) y no sintéticos
  • No excederse con la ropa de cama y la ropa de abrigo
  • No ingerir comidas muy abundantes ni picantes antes de acostarse
  • No abusar de sustancias estimulantes como el café y el alcohol
  • Hidratarse adecuadamente
  • Cuidar el peso corporal
  • Tomar una ducha y beber una infusión templada antes de ir a la cama son otras medidas que contribuyen al descanso nocturno y pueden ser útiles para disminuir o mitigar los episodios de sudoración

Si los sudores persisten, se repiten continuamente sin explicación, se cronifican o se manifiestan junto a otros síntomas, se debe consultar con un médico.

En Muy en forma | Causas del sudor

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