Síntomas de la intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa es un problema digestivo que produce síntomas como el dolor y la hinchazón abdominal, gases, náuseas y diarreas
22 de Enero de 2015
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síntomas de la intolerancia a la lactosa

No tomar lácteos y derivados es fundamental para evitar los síntomas de la intolerancia a la lactosa | Muyenforma.com

Actualmente, en las estanterías de los supermercados se encuentra una gran variedad de tipos de leche. Junto a la clásica leche de vaca, en versión entera, desnatada y semi, aparece también la leche de cabra, de oveja, de soja, de avena y de otras muchas bebidas vegetales elaboradas a partir de semillas, frutos secos y cereales.

La existencia de esta amplia gama o surtido de leche tiene mucho que ver con el reciente descubrimiento del efecto perjudicial de la lactosa en el organismo. Y es que la intolerancia a la lactosa constituye un trastorno intestinal que afecta al 75% de la población en todo el mundo y hasta al 40% de españoles, según la Fundación Española del Aparato Digestivo.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La lactosa es el azúcar natural de la leche, aunque también está presente como conservante en productos industriales de consumo diario: carnes procesadas, cereales enriquecidos, fiambres, embutidos, helados, salsas, etc. Para digerir la lactosa el organismo necesita una enzima llamada lactasa, la cual descompone la lactosa en azúcares más simples y fáciles de absorber y transformar en energía.

La intolerancia a la lactosa se presenta cuando el intestino delgado no produce suficiente lactasa o bien esta enzima no realiza correctamente la función de romper la lactosa. Por tanto, se debe a la baja concentración, la ausencia o el déficit de lactasa en el conducto digestivo.

La causa de la intolerancia a la lactosa puede ser congénita e iniciarse desde el período de lactancia, produciéndose una pérdida progresiva de la producción de lactasa; o secundaria, como consecuencia de una lesión o un daño en la mucosa intestinal por bacterias, virus, antibióticos, quimioterapia, cirugía del intestino delgado, enfermedad celíaca y patologías inflamatorias intestinales.

Síntomas

Existen distintos grados de intolerancia, por lo que la ingesta de lactosa no afecta por igual a todas las personas. Algunas perciben sus efectos de inmediato tras consumir cantidades mínimas de lácteos, mientras que otras presentan un umbral de sensibilidad más alto. También puede darse el caso de tener bajas tasas de lactasa y permanecer asintomático toda la vida.

Con frecuencia los síntomas suelen aparecer de 30 minutos a dos horas después de la ingesta de productos lácteos y alimentos que contengan lactosa, agravándose o empeorando cuando estos se consumen en grandes cantidades. Como no todos los productos tienen el mismo porcentaje de lactosa, se pueden notar molestias al beber leche y no al tomar quesos curados o yogures, derivados lácteos que poseen menor cantidad de lactosa.

Así pues, los principales síntomas de la intolerancia a la lactosa abarcan: hinchazón y dolor abdominal de tipo cólico, gases o flatulencia, retortijones, náuseas y diarrea. Cuando la lactosa no se digiere en el intestino delgado, pasa al grueso y fermenta por las bacterias de la flora intestinal produciendo distensión abdominal, meteorismo y otros de los signos ya descritos, los cuales a menudo tienden a confundirse con otras enfermedades digestivas.

Tratamiento

En función del nivel de deficiencia de lactasa o la intensidad de los síntomas, se reducirán o suprimirán los productos lácteos en la alimentación. Los pacientes menos sensibles pueden tomar pequeñas cantidades de leche sin manifestar síntomas. En cambio, en otros casos, el tratamiento consiste en prescindir por completo de la leche y los productos que contengan lactosa, es decir, seguir una dieta libre de este azúcar.

Dado que la lactosa puede figurar en la composición de muchos alimentos y bebidas y no solo en los leche, conviene leer siempre las etiquetas de los productos manufacturados. De igual modo, hay que tener cuidado con los fármacos o medicamentos que contienen lactosa como excipiente.

Los intolerantes pueden tomar leche sin lactosa o bebidas vegetales enriquecidas. Al suprimir la leche de la dieta es necesario consumir alimentos ricos en calcio, como pueden el ser el salmón, las espinacas, el tofu, las judías o el brócoli, además de exponerse a la luz del sol para favorecer la síntesis de la vitamina D.

Un comentario
  1. @Dra_MaryPaz
    Publicado el 12 Febrero, 2015 a las 04:30 | Enlace

    Hola, muy bueno el artículo, me gustaría hacer una acotación, muchas veces las personas con este trastorno tienen síntomas aunque su alimentación este libre de lácteos, esto es debido a que muchos fármacos contienen lactosa, especialmente las tabletas y comprimidos, así que es recomendable que las personas con intolerancia a la lactosa revisen bien los prospectos de los medicamentos y consulten esta situación con su medico para hacer cambios en la prescripción o en la presentación.

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