Serotonina: alimentos que la contienen

La serotonina es una sustancia química producida por el cerebro, que interviene en numerosas funciones fisiológicas. La incluyen alimentos como el huevo, la leche, la carne y el pescado, entre otros. Se conoce como la hormona de la felicidad, puesto que está implicada en el estado de ánimo
13 de Octubre de 2015
serotonina alimentos

Los huevos, un alimento que contiene serotonina | Rente42 (CC by 2.0, Flickr)

La serotonina es un neurotransmisor, es decir, un agente o mensajero químico que se encarga de transmitir las señales nerviosas a través de las neuronas. También es conocida como “hormona de la felicidad” u “hormona del humor”, ya que juega un papel importante en nuestro estado de ánimo.

La serotonina es sintetizada a partir del triptófano, un aminoácido esencial que nuestro organismo no puede producir y que, por tanto, debe obtener mediante la alimentación. Los niveles de serotonina no se mantienen constantes, sino que experimentan variaciones (subidas y bajadas) a lo largo del día.

Alimentos con serotonina

El incremento de los niveles de serotonina en el cerebro produce sensación de placer, relajación y bienestar, de ahí que en momentos de bajón emocional el cuerpo nos pida chocolate y azúcar.

Tanto el triptófano como la glucosa resultan imprescindibles para la síntesis de la serotonina y el funcionamiento normal del sistema nervioso central. ¿Cuáles son los alimentos más adecuados para aumentar los niveles de serotonina o subir el estado de ánimo? Comer alimentos que contienen triptófano es una manera de estimular la producción de serotonina.

Los alimentos especialmente ricos en triptófano y que, por tanto, aumentan la concentración de serotonina son: la leche, el huevo, la carne y el pescado. Pero no solo podemos obtener la serotonina a través de alimentos proteicos de origen animal, sino también a partir de fuentes vegetales: legumbres (soja), cereales, frutos secos y semillas (de calabaza, de sésamo…).

El plátano, la piña, el aguacate y la ciruela se consideran las frutas con más triptófano, por lo que promueven el aumento de la serotonina. Y por supuesto no podemos olvidarnos del chocolate, uno de nuestros grandes aliados para recuperar la energía y combatir la tristeza o el desanimo.

Funciones de la serotonina

La serotonina actúa como el reloj interno de nuestro cuerpo, regulando los ciclos de sueño y vigilia y la temperatura corporal. Además de participar en la producción de melatonina y el control del estrés, modula el funcionamiento de otros neurotransmisores (noradrenalina y dopamina) relacionados con el miedo, la ansiedad, la agresividad…

La serotonina es la responsable de mantener en equilibrio nuestro estado anímico. Entre las numerosas funciones de este neurotransmisor se encuentran también la de equilibrar el deseo sexual, regular el apetito mediante la saciedad e intervenir en el control de la actividad motora, cognitiva y perceptiva.

Serotonina y depresión

Aunque no se sabe con exactitud qué causa esta enfermedad, parece existir un estrecho vínculo entre la depresión y la serotonina. Por el momento los científicos no han podido determinar si los niveles bajos de serotonina contribuyen a la depresión o si, por el contrario, la depresión favorece la disminución de los niveles de serotonina.

Falta y exceso de serotonina

El estrés, el calor, la dieta, la privación de sueño, los cambios hormonales, la edad, el tabaco, el alcohol, la cafeína, el consumo de drogas y ciertos fármacos son algunos factores que pueden alterar los niveles de serotonina.

Además de estar relacionada con los estados depresivos, la falta o el déficit de serotonina se asocia a trastornos mentales tales como: esquizofrenia, trastorno obsesivo compulsivo, hiperactividad, autismo, etc.

El síndrome de la serotonina o síndrome serotoninérgico abarca un conjunto de síntomas o signos cuya causa es el exceso de serotonina. Pueden obedecer a interacciones medicamentosas o sobredosis. Normalmente, el síndrome de la serotonina se produce cuando se toman juntos y de manera simultánea dos medicamentos que afectan los niveles de serotonina; por ejemplo, antidepresivos con fármacos para la migraña.

Esta reacción farmacológica se manifiesta con: agitación, diarrea, aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración, fiebre, náuseas, vómitos, rigidez muscular, dilatación de la pupila, pérdida de coordinación muscular…

No obstante, dentro de una vida activa físicamente y una dieta equilibrada y variada, en donde se incluyan alimentos ricos en serotonina, no hay por qué sufrir falta o exceso de esta sustancia en el organismo.

En Muy en forma | Dopamina y serotonina

DEJA UN COMENTARIO

*
*

Tu e-mail nunca se publicará. Los campos requeridos están marcados con un *
Al publicar un comentario estás aceptando nuestra política de privacidad.