Sangre en las heces

La existencia de sangre en las heces puede deberse a distintas causas: desde procesos relativamente intrascendentes hasta enfermedades graves. Al observar cambios en el color de las heces o presencia de sangre en las deposiciones, es fundamental acudir al médico de atención primaria para establecer un diagnóstico concreto
17 de septiembre de 2015
sangre en las heces

Si al defecar se aprecia sangre en las heces, hay que analizar su causa | Anne W. (CC by 2.0, Flickr)

Ante un episodio de sangre en las heces se debe consultar a un profesional sanitario para que determine si no reviste gravedad o si es síntoma de una enfermedad importante. La rectorragia, como se conoce la aparición de sangre en las heces fecales, es un motivo frecuente de consulta médica en la atención primaria.

Causas

¿Cuál es el origen de la sangre en las heces? ¿Por qué ocurre? En gran parte de los casos la existencia de sangre en las heces se debe a algo relativamente inofensivo como las hemorroides o las fisuras anales, que si bien resultan molestas y dolorosas no suponen un peligro vital para la persona afectada.

La presencia de sangre en las heces puede obedecer, por tanto, a una irritación al evacuar o ser consecuencia de hacer mucha fuerza durante la defecación. Asustarse o temer que se trate de cáncer es una reacción normal al detectar hilos de sangre en las deposiciones o la materia fecal. Sin embargo, hay varias causas intrascendentes que explicarían su aparición.

La sangre en las heces puede ser resultado de divertículos, infecciones y pólipos intestinales, malformaciones vasculares del colon y cáncer colorrectal. También la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, entre otros tipos de colitis, cursan con emisión de sangre junto a las heces fecales.

En los niños, la causa más frecuente de la aparición de pequeñas cantidades de sangre en las heces es el estreñimiento.

Diagnóstico

Cuando se observa sangre o cambios en el color de las heces es imprescindible acudir al médico para recibir un diagnóstico preciso y certero. El especialista efectuará una anamnesis completa y un examen físico minucioso para averiguar si la causa del sangrado es leve o inocua como, por ejemplo, en el caso de los trastornos hemorroidales, o si se debe a una patología grave o crónica.

En el último caso, la rectorragia o sangre en heces puede ir acompañada de los siguientes síntomas: diarrea, pérdida de peso, malestar, fiebre, alteraciones del tránsito intestinal…

A veces el sangrado es evidente, pero en otras situaciones no es apreciable a simple vista. Por ello, el médico puede solicitar un análisis de sangre oculta en heces que revele la presencia de hemoglobina en la materia fecal. Dependiendo de los resultados del análisis de sangre o del estudio de sangre oculta en heces, pueden llevarse a cabo pruebas como la endoscopia o colonoscopia.

Tratamiento

Lo más importante al detectar sangre en las heces es conocer el origen del sangrado a fin de frenar la hemorragia lo antes posible. Básicamente, el tratamiento dependerá de los motivos que provocan el sangrado.

Si la sangre mezclada o cubierta con heces es causada por las hemorroides, puede ser útil el uso de cremas antihemorroidales y supositorios en caso de molestias leves. Si existen pólipos o divertículos intestinales se puede proceder a su extirpación mediante cirugía. Cuando la fuente del sangrado es un cáncer intestinal, es preciso establecer el tratamiento específico: intervención quirúrgica, radioterapia o quimioterapia.

DEJA UN COMENTARIO

*
*

Tu e-mail nunca se publicará. Los campos requeridos están marcados con un *
Al publicar un comentario estás aceptando nuestra política de privacidad.