Salsas 'light' para aderezar tus platos

Ideas para elaborar salsas light nutritivas y con pocas calorías. No hay razón para prescindir de ellas si podemos ajustar la cantidad y calidad de las grasas que añadimos
27 de abril de 2012
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salsas light

Optar por salsas ligeras bajas en calorías es una buena forma de incorporar nutrientes saludables a nuestra dieta | | Micro

Cuando nos sometemos a un plan de adelgazamiento lo primero que solemos eliminar de la dieta son las salsas. En la cocina tradicional, hay diversidad de platos que incluyen salsas y aderezos calóricos con alto contenido graso. Pero no hay motivo para renunciar a darle más sabor a nuestra comida y ahorrarnos las calorías de más, siempre y cuando sepamos cómo reemplazarlas o elaborar salsas más nutritivas, sanas y ligeras.

A simple vista parecen inocuas. Casi nunca reparamos en el perfil nutricional de las salsas comerciales, poniendo en juego nuestra figura y nuestra salud por tal de potenciar el sabor de los alimentos. Podemos estropear la dieta si las grasas que de por sí nos ahorramos en las comidas las añadimos a través de las salsas. Es cierto que algunas apenas incorporan aceites hidrogenados o margarinas, pero tienen un porcentaje muy elevado de azúcares que no nos beneficia en absoluto. Por ello, vamos a darte algunas ideas para que prepares salsas light y tengas tu propia lista de sustitutos para condimentar los platos.

Salsa de yogur

Mezcla uno o dos yogures desnatados con una parte de queso que tenga bajo porcentaje de materia grasa. Añade mostaza, sal y pimienta, o si lo prefieres un poco de cebolla o cebollino finamente picado. Es ideal para añadir a las ensaladas o a los sándwiches.

Salsa de queso descremado

Utiliza como base un queso crema desnatado o uno de tipo cottage. Procesa unas aceitunas verdes y negras hasta que formes una pasta. Por último añádela al queso. También puedes reemplazar las aceitunas por unas hojas de albahaca y unos dientes de ajo. Esta salsa, además de ser muy ligera, le dará un toque mediterráneo a la pasta.

Aliños aromáticos

El aceite de oliva contiene ácidos grasos esenciales que son del todo beneficiosos para el organismo. Para aromatizarlo bastará con que lo mezcles con hierbas frescas a tu elección. Te servirá para aderezar carnes, pescados o incluso ensaladas. De igual modo, puedes elaborar vinagretas con frutas rojas como las frambuesas o las fresas.

Salsas con cítricos

Te ayudarán a reforzar el sistema inmunológico. Prepara un zumo de limón o de naranja, condimentado con especias y hierbas, y utilízalo por ejemplo para macerar la carne.

Salsa de tomate y albahaca

Todo un clásico de la cocina mediterránea. Sólo tienes que triturar la pulpa del tomate y mezclarla con la albahaca. Los platos de pasta tendrán un sabor más fresco e intenso. Además, añadirás muchas menos calorías que si la sirves con una carbonara. Si quieres darle mayor cremosidad, utiliza un yogur o una crema de queso ligera.

Salsa de aguacate

Prepara una especie de puré con esta fruta, un tomate y un poco de zumo de limón. Puedes extender la mezcla sobre tus sándwiches o utilizarla como aliño para las ensaladas.

Salsa de bechamel baja en grasas

Elimina la mantequilla y reduce la cantidad de aceite. También puedes incorporar a la bechamel verduras de hoja verde para darle mayor consistencia, como las acelgas o las espinacas.

Si te animas a probar estas siete salsas light, no olvides contarnos si te han gustado. Y si se te ocurren otros ejemplos de salsas con más nutrientes, menos azúcares, grasas y calorías también puedes compartirlos con nosotros y con el resto de lectores.

En Muy en forma | Salsa bechamel ligera

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