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Resistencia aeróbica y anaeróbica

La resistencia aeróbica es la capacidad que posee un individuo para efectuar un esfuerzo físico en equilibrio de oxigeno, mientras que la resistencia anaeróbica consiste en soportar esfuerzos de alta intensidad en deuda de oxígeno

24 de abril de 2013
resistencia aerobica anaerobica

En el ciclismo de fondos se trabaja la resistencia aeróbica | Bryan P.

Se define resistencia física a la capacidad de realizar un esfuerzo de mayor o menor intensidad durante el mayor tiempo posible. Es una de las cualidades físicas que más mejora con el entrenamiento, pero también la que más tarda en desarrollarse. Para obtener una definición más exacta del término, debemos citar los tipos de resistencia que existen: la aeróbica y la anaeróbica. Son conceptos que escuchamos y sobre los que leemos con frecuencia, pero no todos saben diferenciar ambos patrones.

La resistencia aeróbica, también llamada orgánica, hace referencia a la capacidad biológica que permite mantener un esfuerzo a intensidad media o baja con suficiente aporte de oxígeno. Es decir, prolongar el esfuerzo durante un largo tiempo a un ritmo suave para aplazar o soportar la fatiga y finalizar la actividad en equilibrio de oxígeno. Se trabaja con una frecuencia cardíaca de entre 120 y 170 pulsaciones por minuto.

La resistencia anaeróbica se divide en aláctica y láctica

Por otro lado, la resistencia anaeróbica consiste en soportar esfuerzos de alta intensidad en deuda de oxígeno. ¿Qué quiere decir esto? Pues bien, se consideran anaeróbicos aquellos ejercicios en los que la intensidad es tan elevada que el cuerpo demanda más oxígeno del que es capaz de aportar el sistema cardiocirculatorio. Por ende, la duración del esfuerzo es menor. El esfuerzo podrá aumentar y prolongarse en el tiempo cuanto mejor preparado esté el atleta. Este proceso tendría lugar con un ritmo cardíaco que parte de 180 pulsaciones por minuto.

A su vez, esta última divide en resistencia anaeróbica aláctica y resistencia anaeróbica láctica. La primera abarca esfuerzos explosivos y de corta duración (de 0 a 16 segundos), en la que presencia de oxígeno es prácticamente nula. Un ejemplo serían las carrera de 30 metros lisos en atletismo o el entrenamiento de multisaltos. En el trabajo de la resistencia anaeróbica láctica los esfuerzos no duran más de 3 minutos, produciendo en el organismo sustancias de desecho –ácido láctico– que se acumulan causando fatiga.

En Muy en forma | Combinar rutinas de fuerza y ejercicios aeróbicos, una buena opción de entrenamiento

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