Remedios caseros para el mal aliento

Beber agua, cepillarse los dientes y la lengua después de cada comida, emplear hilo dental y llevar una dieta equilibrada en la que primen alimentos naturales son algunos remedios contra el mal aliento
5 de Diciembre de 2014
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El mal aliento puede combatirse mediante remedios caseros tan simples como cepillarse los dientes correctamente después de cada comida | Sara K.

El mal aliento o la halitosis es un problema bucal frecuente que puede mermar la calidad de vida de quien lo padece. Poca gente se atreve a hablar del olor tan desagradable que emana de su boca y a buscar ayuda profesional con el fin de saber cuál es el origen de esta condición y obtener el asesoramiento necesario. Aunque pueda convertirse en un factor de exclusión social y tener consecuencias psicológicas de consideración, en contadas ocasiones se consulta al médico de familia o a un especialista.

Causas del mal aliento

Los millones de bacterias que pueblan la cavidad bucal y se encargan de la descomposición de los alimentos producen compuestos sulfurados volátiles cuyo olor ocasiona ese aliento nauseabundo que caracteriza a la halitosis. Puede deberse a problemas estomacales o de las vías respiratorias, pero en el 90% de los casos la halitosis se origina en la boca, de ahí que se haga especial hincapié en la correcta higiene bucodental.

Entre las causas más comunes del mal aliento están la enfermedad periodontal, la gingivitis y las infecciones víricas, bacterianas o fúngicas, además de una higiene oral deficiente. Son diversos los factores que contribuyen al desarrollo de la halitosis o al mal aliento: consumo de alcohol, tabaquismo, caries, sarro, alimentos picantes y con alto contenido en grasas, sequedad bucal, etc.

Otros de los aspectos que pueden influir en su aparición o intensificarla son el ayuno y las dietas hipocalóricas, dado que reducen el flujo salival, así como las dentaduras postizas y las llagas bucales. Incluso algunos fármacos pueden causar mal aliento.

Remedios y consejos

Los casos de mal aliento suelen remitir o desaparecer con un cambio de hábitos. En primer lugar, se recomienda visitar al odontólogo como mínimo una vez al año para que explore la cavidad bucal y ponga solución a las posibles caries, sarro o piezas en mal estado. Para prevenir la halitosis y tener un aliento fresco, hay que cepillarse los dientes y el dorso de la lengua mínimo tres veces al día o, preferiblemente, después de cada comida, durante al menos tres minutos; así se reducirá el acumulo de bacterias.

A la hora de mantener una adecuada higiene oral, los expertos también aconsejan, aparte de emplear un enjuague bucal sin alcohol, hacer uso de hilo dental o cepillos interproximales que eliminen los restos de comida y la placa bacteriana que se van depositando entre los dientes y los bordes de la encía. Otra de las prácticas que pueden evitar la sequedad bucal y, por consiguiente, el mal aliento es masticar chicles entre comidas y beber agua en abundancia y con frecuencia, favoreciendo así la producción de saliva. No obstante, ni el chicle ni los colutorios pueden reemplazar al cepillado clásico de los dientes.

Conviene limitar el consumo de alimentos como la cebolla, el ajo, el puerro y las especias de sabor intenso, ya que contribuyen a la aparición de la halitosis. En algunas personas, la col, los pepinillos o el café pueden ser los causantes del mal aliento. Desde el punto de vista dietético, se aboga por una alimentación equilibrada y saludable en la que primen los alimentos naturales. Las manzanas, las zanahorias, las peras, la sandía, los cítricos (limón, naranja, pomelo…) y el kiwi, entre otras hortalizas y frutas, pueden ayudar a limpiar los dientes y a combatir el mal aliento. El queso, el yogur y el jengibre también se muestran como alternativas para tal fin, pues equilibran el pH de la boca y neutralizan los olores de los alimentos que consumimos.

Para contrarrestar el efecto de los alimentos que causan un aliento desagradable es útil abrazarse a las infusiones de hierbas aromáticas, tales como la menta, la albahaca, el anís estrellado, la manzanilla y el tomillo, entre otras. Además de tener en cuenta la dieta, hay que despedirse del tabaco y procurar hacer un correcto uso de los medicamentos. Los fármacos antidepresivos, antihistamínicos y antihipertensivos disminuyen el flujo salival y pueden provocar sequedad bucal y halitosis o mal aliento.

En Muy en forma | ‘Tengo mal aliento’

Un comentario
  1. David Gaitan
    Publicado el 6 Diciembre, 2014 a las 07:23 | Enlace

    El perejil es buenísimo para contrarrestar la halitosis.

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