Quemaduras infantiles

La prevención es clave a la hora de evitar quemaduras en nuestros niños. Las producidas por electricidad, luz solar o agentes corrosivos son las más comunes
1 de enero de 2014
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A fin de evitar quemaduras infantiles es preciso tomar una serie de precauciones | Monik M.

Aunque los accidentes siempre suelen producirse en momentos y lugares inesperados, es importante tomar ciertas medidas de seguridad para evitar ciertos percances, en especial en el caso de las quemaduras infantiles, puesto que pueden ocasionar cicatrices y daños permanentes en nuestros hijos.

Si nos acostumbramos a realizar las tareas del hogar siguiendo determinadas pautas o enseñamos a los niños a no acercarse ni tocar ciertos elementos peligrosos, podremos evitar muchos incidentes y heridas que, en multitud de ocasiones, pueden estar producidas por la curiosidad de los pequeños ante nuevas cosas, colores o sabores interesantes.

Fuera de su alcance

Si no pueden acceder a ello, no lograrán quemarse. Por ello, es indispensable alejar lo máximo posible cualquier artefacto peligroso, como planchas, calentadores, estufas, secadores, encendedores, microondas, hornos, bombillas o lámparas calientes, velas encendidas o cualquier aparato que se mantenga caliente.

También es preciso alejar cualquier líquido inflamable o corrosivo, como productos de limpieza o botes de pintura, pilas, etc., ya que su ingestión también puede producir quemaduras internas. Si tenemos la posibilidad de almacenarlos en un armario alto o con la llave cerrada, lograremos que no puedan tener contacto con ellos.

Las quemaduras por electricidad son también una de las causas más frecuentes. Por esta razón, deberemos prestar especial atención a enchufes, cables y alargadores. Para que los peques de la casa no tengan acceso a los enchufes, una interesante opción es ponerles una tapa aislante, de manera que solo la pueda manipular un adulto.

Es preferible no usar alargadores, pero si no nos queda más remedio, deberemos asegurarnos de que tanto estos como cualquier otro cable del hogar no se encuentre roto, dañado o desgastado. Por otra parte, es indispensable que hagamos periódicamente revisiones de las instalaciones eléctricas, sobre todo si tenemos niños en casa.

Cocina

La cocina merece una mención especial, puesto que muchos de los accidentes se producen en esta estancia de las casa. Debemos acostumbrarnos a hacer la comida en los fogones más alejados, colocados al lado de la pared. Si necesitamos emplear todas las hornillas, podemos orientar los mangos de las sartenes, cazos y cazuelas hacia el interior, de manera que los niños no puedan tirarlas.

Asimismo, aunque seamos muy habilidosos, es mejor no manipular alimentos o envases calientes mientras sostenemos a nuestro hijo en brazos, dado que cualquier rabieta podría originar que vertamos el contenido de los vasos sobre el niño o sobre nosotros mismos.

A la hora de comer, es preferible no emplear ningún tipo de mantel o paño cuya función sea proteger la mesa de las manchas, pues cualquier tirón puede hacer que se derramen líquidos calientes. Y siempre antes de dar de comer o beber al niño, conviene comprobar previamente su temperatura.

Quemaduras solares

Finalmente, debemos poner especial cuidado en prevenir las quemaduras derivadas de un exceso de exposición al sol. La piel tiene memoria, y recientes investigaciones han demostrado que muchos tumores provienen de una elevada exposición solar, en especial si esta se produce a edades tempranas.

Si nuestro bebe no tiene todavía los cinco meses, no es recomendable que le den los rayos solares de manera directa, ya que a esta edad la piel es muy sensible. Y, en cualquier caso, debemos emplear una crema con un factor de protección 20, como mínimo.

Las horas más perjudiciales y donde los rayos ultravioletas afectan más a la piel es de las 11 horas hasta las 15 horas, por lo que deberíamos restringir lo máximo posible que nuestros hijos tomen el sol durante esa franja horaria. Finalmente, emplear cualquier tipo de accesorios que nos ayude a proteger a los niños del sol, siempre es recomendable. Gorras, gafas de sol, sombrillas… Además, hoy en día venden productos muy originales que a los pequeños les encantará llevar.

Como vemos, prevenir es la clave para evitar accidentes y posibles enfermedades. Y si nos acostumbramos a seguir estas medidas de precaución, nuestro hogar será más seguro para nuestros hijos.

En Muy en forma | Remedios caseros para las quemaduras

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