¿Por qué sudamos?

El sudor tiene dos motivos fisiológicos principales: regula la temperatura del cuerpo y es la consecuencia directa de nuestros estados de ánimo
14 de marzo de 2012
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por que sudamos

En torno al sudor existen diversos mitos y creencias inciertas | Joseph G. (CC by 2.0, Flickr)

¿Por qué sudamos? ¡Buena pregunta! La sudoración tiene dos funciones fisiológicas principales. En primer lugar, contribuye a la regulación térmica de nuestro cuerpo, nos ayuda a mantener la temperatura corporal, enfriándonos. En segundo lugar, la sudoración también es frecuente en estados de nervios; los estados emocionales repercuten sobre nuestras glándulas sudoríficas que comienzan a activarse en la pubertad, cuando nuestros cuerpos experimentan cambios.

Esto se aplica sobre todo a la zona de las axilas, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Si el sudor entra en contacto con las bacterias de nuestra piel produce olor, intensidad que también varía según la persona. Por otro lado, la ropa repercute en mayor o menor medida sobre la sudoración. La lycra y la ropa ajustada en general no ayudan a disimular el problema. Sin embargo, el lino, el algodón o las fibras naturales sí.

En caso de que esto no fuese suficiente existen soluciones extremas a las incómodas marcas de sudor bajo las axilas, que sin duda son capaces de crear una situación muy embarazosa. Una de ellas podría ser usar protectores axilares, una especie de almohadillas enfocadas a la absorción del exceso de sudor, evitando así que traspase el tejido formando esos desagradables círculos.

Mitos

Por otra parte, me gustaría derrumbar un mito muy extendido que sostiene que las personas obesas sudan más que las delgadas. Esto no es así, puesto que la gente que está en forma tiene una mayor capacidad de sudoración. Por lo tanto, las personas obesas no sudan más; lo que realmente ocurre es que comienzan a sudar antes, ya que su nivel de puesta en forma se alcanza enseguida, algo que no pasa con una persona con buen fondo físico. Esto quiere decir que si pusiésemos a correr a la vez a una persona en forma y a una con exceso de peso, esta última podría ponerse a sudar casi de inmediato, mientras que a la otra le costaría más.

Esto está relacionado con la creencia de que sudando se pierde peso, y realmente es así. En un ejercicio moderado en el que perdiésemos aproximadamente dos litros de agua, perderíamos su equivalente en kilos. Desgraciadamente, esta pérdida de líquidos crea sed, y o bien bebemos agua (recuperando el peso perdido), o nos deshidratamos, llegando a sufrir calambres y desmayos. La solución a esto es ejercitarse moderadamente un tiempo superior a veinte minutos, que es cuando realmente empezamos a reducir grasa, e hidratarse frecuentemente durante ese tiempo para poder mantener el ritmo.

En Muy en forma | Causas de la sudoración excesiva nocturna

Un comentario
  1. natasha
    Publicado el 30 mayo, 2012 a las 17:39 | Enlace

    me parece muy bien

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