Placas en la garganta

Las placas de pus suelen ir acompañadas de síntomas como dolor de garganta, enrojecimiento de las amígdalas, dolor de cabeza e incluso fiebre. Sus causas se asocian con infecciones de tipo bacteriano como la amigdalitis y la faringitis. Generalmente, se suelen prescribir un tratamiento con antibióticos para combatirlas.
15 de abril de 2016
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placas en la garganta

Fotografía donde se observan placas de color blanco (pus) en la garganta | Amy (CC by 2.0, Flickr)

El dolor de garganta y la aparición de placas en la garganta son molestias comunes en los centros de atención primaria, especialmente en las consultas pediátricas. Esta picazón o irritación en la garganta, que a menudo se acompaña de dolor al tragar, suele empeorar por la mañana y mejorar conforme avanza el día.

Causas

Por lo general, los dolores de garganta se deben a infecciones virales o víricas que se curan en pocos días. Sus síntomas son leves, y no se tratan con antibióticos. Las famosas placas purulentas que observamos en la garganta se presentan cuando existe una amigdalitis, es decir, cuando las amígdalas se inflaman.

¿Por qué se producen las placas de pus sobre las amígdalas? Habitualmente aparecen por una amigdalitis bacteriana, es decir, una infección provocada por bacterias como el Streptococcus pyogenes. Dicho con otras palabras, la infección de las vías respiratorias altas se manifiesta con placas de pus.

Las placas en la garganta también se asocian a la faringitis o inflamación de la mucosa que reviste la faringe. En definitiva, esos puntos blancos de pus no son más que una respuesta del organismo frente a microorganismos patógenos: virus y bacterias.

Síntomas

¿Cómo puedo saber si tengo placas en la garganta? ¿Con qué síntomas cursan la amigdalitis y la faringitis? Además de dolor de garganta, inflamación y enrojecimiento de las amígdalas y dificultad al deglutir, es posible sufrir dolor de oídos, dolor de cabeza y fiebre elevada.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, las placas de pus en la garganta tienen un origen bacteriano. La existencia de puntos de pus sugiere la presencia de una bacteria.

En principio, los síntomas que el paciente describe al médico y la exploración de la garganta serían suficiente para diagnosticar una amigdalitis bacteriana. Generalmente, el profesional de la salud administra antibióticos para tratarla. Con el fin de bajar la fiebre, si es que la hay, se podrían recetar antitérmicos como el paracetamol o el ibuprofeno.

Es muy importante que el tratamiento con antibióticos se siga hasta el final y no se suspenda antes de tiempo, puesto que correríamos el riesgo de que la enfermedad «rebrotara».

Remedios caseros

¿Existe algún remedio natural para tratar las placas de pus y aliviar el dolor de garganta? ¡Así es! Mientras la irritación de garganta desaparece, puedes utilizar alguno de los remedios que explicamos a continuación.

Hacer gárgaras de agua tibia con sal varias veces al día puede ayudar a desinflamar la garganta. Otra opción es realizar gargarismos con un preparado a base de zumo de limón, miel y bicarbonato sódico para aprovechar la potente actividad antibacteriana y desinfectante de estos ingredientes. También es útil hacer gárgaras con vinagre de manzana y agua.

Beber antes de dormir una tisana de tomillo, una planta con propiedades antimicrobianas y anticatarrales, o leche caliente y miel son otros conocidos remedios de la abuela para combatir las molestias en la garganta. Asimismo, colocar un humificador en el dormitorio podría ser útil para refrescar la garganta seca e irritada.

Uses o no estos remedios caseros, recuerda que siempre debes contar con el respaldo y la supervisión del profesional sanitario de tu confianza. Él será siempre quien dictamine el tratamiento a seguir.

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