Pilates y dolor de espalda

El método pilates fortalece la musculatura de la columna y ayuda a prevenir los dolores de espalda. Se recomienda dedicar unos 15 minutos, tres o cuatro veces por semana, a los ejercicios de pilates para prevenir y aliviar el dolor lumbar
10 de mayo de 2013
pilates dolor espalda

El método pilates ayuda a fortalecer la espalda y a mejorar la postura corporal | Sally

No es la primera vez que escucho a alguien decir que no practica pilates porque sufre problemas de espalda. Es un problema frecuente en la población actual, dado que pasamos mucho tiempo sentados frente al ordenador, mantenemos posturas inadecuadas y nos movemos más bien poco. Al final la espalda sufre las consecuencias del sedentarismo, el sobrepeso y las tensiones o el estrés diario.

Evitar el ejercicio físico por miedo a sufrir dolor de espalda es un gravísimo error, ya que existen actividades que pueden ayudarnos a prevenir y aliviar el malestar y aprender una buena higiene o reeducación postural. El método pilates es uno de los sistemas de entrenamiento orientado a fortalecer la musculatura de la columna vertebral y evitar o reducir el dolor lumbar. Claro está, hablaríamos de aquellas molestias que no están producidas por patologías concretas. En ese caso, han de ser tratadas por un especialista y recibir una atención personalizada.

Uno de los pilares sobre los que se asienta el pilates es la respiración, que debe ir acompasada con los movimientos del cuerpo. Movilizar y flexibilizar la espalda favorece la descompresión vertebral, aliviando el dolor y corrigiendo la postura. A diferencia de otras modalidades, el pilates se adapta a nuestra alineación corporal. Para prevenir el dolor de espalda, se recomienda dedicarle unos 15 minutos diarios –tres o cuatro veces por semana– a los ejercicios de pilates.

Tonificar la zona abdominal o core también es de ayuda para mejorar el equilibrio y evitar que la espalda reciba presión adicional. Si no tenemos un core fuerte, el cuerpo tenderá a tomar una postura incorrecta favoreciendo la hipercifosis, comúnmente conocida como chepa o joroba. En cualquier caso, la prescripción médica marcará los pasos a seguir. Si el médico te recomienda no hacer pilates, deberías tener en cuenta sus indicaciones.

Cuando comiences con el entrenamiento de pilates, procura informar a tu instructor de las dolencias o patologías que padeces para evitar que la situación se agrave o derive en lesiones.

En Muy en forma | Pilates: ¿qué necesito para practicarlo? y Ejercicios que ayudan a aliviar el dolor de espalda

Un comentario
  1. ada alfonso
    Publicado el 10 enero, 2015 a las 11:13 | Enlace

    Me gustaría que me pase la dirección de donde ud. Me recomienda hacer pilate o también gimnasia en el agua para mi problema de columna es muyirer la información que suele

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