Pequeños trucos para que las zapatillas de 'running' duren más tiempo

Después de invertir tiempo y dinero en la elección y posterior compra de unas zapatillas de running, debemos intentar que duren todo lo posible
25 de febrero de 2013
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Si vas a lavar tus zapatillas de ‘running’, hazlo a mano y no en la lavadora | Motor-Head

Las tiendas de calzado, ropa y equipamiento deportivo tienen interés en venderte sus productos y conseguir que te conviertas en un cliente asiduo. Nosotros no vendemos zapatillas ni accesorios relacionados con el mundo del deporte, tampoco obtenemos ningún beneficio si te decides a comprar uno u otro modelo de los disponibles en el mercado. Pero sí podemos darte algunos consejos y pequeños trucos para prolongar la vida de tus zapatillas de running.

Ten en cuenta que las zapatillas influyen en el desempeño deportivo del corredor, el cual emplea tiempo y dinero en su elección con el fin de preservar su salud y evitar caídas y lesiones mientras se ejercita o compite. Con el paso del tiempo, las articulaciones pueden resentirse si no utilizamos un tipo de calzado que amortigüe el impacto al correr o al trotar. Ya que hacemos una inversión en la compra de unas zapatillas de running, al menos hay que intentar conservarlas en el mejor estado posible.

Aunque te resulten tremendamente cómodas, usa las zapatillas de running solo para practicar deporte o hacer ejercicio. Para uso cotidiano puedes emplear calzado deportivo convencional mucho más asequible, evitando así desgastar la amortiguación de las que utilizas para entrenar, correr o realizar cualquier actividad física.

Procura no meterlas en la lavadora bajo ningún concepto, ya que sufrirán mayor desgaste que si las lavamos a mano. Cuando sea necesario limpiarlas, utilizaremos simplemente agua fría, jabón neutro y un cepillo.

No las expongas al calor directo para que se sequen. Si las zapatillas están mojadas, no se deben colocar cerca del radiador u otro aparato que emita calor. La mejor opción es aflojar los cordones, sacar las plantillas y dejarlas secar al aire libre. Puedes poner papel de periódico en su interior para absorber la humedad. Cuando no vayas a usarlas, mantén las zapatillas en un lugar fresco y seco. En el supuesto caso de que acabes de llegar de entrenar, espera a que estén libres de sudor y humedad antes de guardarlas.

Finalmente, conocer el tipo de pisada que tienes (supinador, pronador o neutro) y elegir unas zapatillas en consecuencia te permitirá desgastar menos la suela, además de, por supuesto, permitirte correr más cómodo.

Aunque llegará el día en que tengamos que darle el adiós definitivo a nuestras viejas zapatillas, siguiendo estos pequeños trucos conseguiremos conservar durante más tiempo los materiales y mantener intacta su forma. No obstante, y más si corres a diario, es recomendable disponer de un par de zapatillas de recambio.

En Muy en forma | Elegir los calcetines adecuados para correr

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