El paraguayo, una fruta muy saludable

El paraguayo se obtiene por medio de mutaciones naturales del melocotonero. Se trata de una variedad de melocotón con similares características nutritivas. Es rico en agua, antioxidantes y fibra dietética, y aporta alrededor de 50 calorías por cada 100 gramos
6 de Agosto de 2015
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El paraguayo es una fruta que otorga grandes propiedades y beneficios nutricionales | Muyenforma.com

Las frutas con hueso son llamativas, aromáticas y apetitosas y aportan grandes cantidades de fibra, vitaminas y minerales. Gracias a sus extraordinarias propiedades nutritivas, constituyen un auténtico tesoro para nuestra salud. Hidratan el organismo, contribuyen al buen funcionamiento intestinal y resultan realmente exquisitas.

Los climas moderados, templados y suaves son los más ventajosos para el cultivo de las frutas con hueso, las cuales suelen madurar en verano y otoño. No solo se consumen crudas, sino que también sirven para elaborar pasteles, dulces, mermeladas y compotas. Entre las más destacadas están el melocotón, el albaricoque, la ciruela, la nectarina y el paraguayo (Prunus persica var. platycarpa).

El paraguayo, una variedad de melocotón crujiente y suculenta

El paraguayo, al igual que la nectarina, es fruto de mutaciones naturales de los melocotoneros, es decir, surge de una alteración en la información genética que provoca cambios en las características de lo que, en un principio, debería ser un melocotón. No se trata de un cruce del melocotón con otra fruta ni nada por el estilo.

La hermana gemela de la nectarina es también conocida con el nombre de paraguaya, y conserva tanto piel aterciopelada como la textura de algunas variedades de melocotón. Se diferencia de este último por su forma achatada, pequeño tamaño y piel de color rojo-verde-amarillento.

Además de compartir cualidades nutritivas, el paraguayo y el resto de variedades de melocotón tienen en común el hueso central y una pulpa jugosa, refrescante y dulzona.

El paraguayo parece proceder de China, aunque se sospecha que es originario de la antigua Persia (Irán). Se cultiva desde hace siglos en Asia, continente desde el que comenzó a extenderse a los países del Mediterráneo, entre ellos España. La cosecha del paraguayo se inicia en el mes de mayo y se alarga hasta septiembre.

Propiedades y beneficios del paraguayo

Tal y como hemos comentado anteriormente, el paraguayo presenta características nutricionales similares a la del melocotón. Hay paraguayos con vetas verdes o rojizas y pulpa blanca o anaranjada, más o menos desprendida de la semilla, pero todas las variedades aportan grandes cantidades de agua y antioxidantes que le confieren un efecto anticancerígeno.

El paraguayo es rico en carotenos y vitaminas C, A, B1, B2 y B6, y contiene minerales como el potasio, fósforo, magnesio, azufre, hierro y calcio. Por tanto, contribuye al buen estado de la piel y protege la vista.

Su consumo resulta adecuado para eliminar los líquidos sobrantes del organismo. Además, gracias a su contenido en fibra dietética, ayuda a regular el tránsito intestinal y a evitar el estreñimiento. En lo referente al aporte energético, el paraguayo posee alrededor de 50 calorías por cada 100 gramos de peso.

Cómo elegir, conservar y comer los paraguayos

A la hora de seleccionar, conservar y consumir los paraguayos, hay que tomar como referencia a los melocotones. Se deben escoger ejemplares con buen aspecto visual, sin golpes, arrugas o manchas que indiquen que están excesivamente maduros. Los conservaremos en el frigorífico si están en su punto o a temperatura ambiente si todavía están verdes. No conviene colocar los paraguayos unos encima de otros ni congelarlos.

Generalmente se consumen frescos, pero también se pueden convertir en un ingrediente más en la elaboración de postres, tartas, helados, galletas o jaleas.

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