'No tengo sueño'

La falta de sueño es uno de los trastornos que afectan más al día a día de las personas. Cansancio, debilidad muscular y mal humor son algunos de sus síntomas más corrientesLa falta de sueño es uno de los trastornos que afectan más al día a día de las personas. Cansancio, debilidad muscular y mal humor son algunos de sus síntomas más corrientes
29 de noviembre de 2012
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Frenar el insomnio y lograr dormir es posible siguiendo una serie de pautas saludables | Clotylde

Disfrutar de un sueño reparador resulta vital para rendir a lo largo del día y recuperar fuerzas. El descanso es, junto a la alimentación y el entrenamiento, uno de los pilares básicos de la vida saludable. Lo ideal sería dormir una media de siete u ocho horas diarias, pero por causas ajenas a nuestra voluntad el descanso nocturno se reduce a seis horas o incluso menos. La calidad del sueño es igual de importante que la cantidad, por lo que es preciso analizar los factores que influyen negativamente en el descanso.

Llega la hora de dormir y se repite la misma historia de siempre: “No tengo sueño”. La dificultad de no poder conciliar el sueño modifica nuestro estado anímico y nos hace experimentar una sensación de cansancio y debilidad muscular. Cansancio acumulado y falta de concentración, que se hacen más latentes a medida que transcurren las horas y que impiden que continuemos con las actividades cotidianas.

Consejos para dormir

El insomnio responde a numerosas causas, que van desde el estrés temporal hasta los hábitos alimenticios, pasando por el consumo de sustancias como el té, el café, bebidas alcohólicas y fármacos.

Un pequeño truco para conciliar el sueño es crear una atmósfera propicia para un descanso reparador, adoptar una serie de costumbres que nos permitan desconectar. Aquí van algunos ejemplos de somníferos eficaces: tomar un baño antes de ir a la cama, leer un libro o escuchar música relajante.

Procura no hacer ejercicio físico intenso justo antes de ir a dormir. Cualquier otra actividad de baja intensidad favorece el sueño, siempre y cuando se realice dos horas antes.

No es aconsejable irse a la cama momentos después de comer, porque el proceso de la digestión será más pesado y repercutirá en la calidad del sueño.

Asimismo, vale la pena hacer un esfuerzo económico y comprar un colchón confortable y una almohada adecuada para eliminar las tensiones diarias y favorecer el descanso.

En Muy en forma | “No puedo dormir”

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