El llantén y sus propiedades curativas y medicinales

El llantén es una planta perenne a la que se la atribuyen distintas propiedades curativas y medicinales: es emoliente, cicatrizante, diurética, expectorante, antibacteriana y hemostática, entre otras cualidades. Se considera adecuado para tratar diversas afecciones del aparato respiratorio: gripe, catarro, bronquitis, asma, faringitis…
11 de Enero de 2016
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llantén propiedades curativas y medicinales

El llantén aporta numerosas propiedades medicinales y curativas para el organismo | Melissa M. (CC by 2.0, Flickr)

Recibe el nombre científico de Plantago major, pero es más conocido como llantén. Se trata de una planta medicinal de la que se aprovechan tanto las semillas como las hojas. El llantén forma parte de la familia de las plantagináceas y constituye un remedio natural para el tratamiento de numerosas dolencias.

Taninos, mucílagos, alcaloides, flavonoides, glicósidos, pectina y ácidos (linoleico, cafeico, cítrico, ferúlico, clorogénico y fumárico, entre otros) son algunos de los componentes de esta planta, cuyos tallos y hojas frescas y jóvenes son comestibles. Estos principios activos le confieren las propiedades curativas y medicinales que citamos a continuación.

Expectorante, emoliante y antibacteriano

El llantén ayuda a expulsar la mucosidad de los pulmones y a despejar las vías respiratorias, así como a eliminar los microorganismos causantes de patologías del aparato respiratorio. Sus propiedades expectorantes y antibacterianas pueden ser aprovechadas para tratar diversas afecciones: gripe, resfriado común, faringitis, laringitis, bronquitis, sinusitis, asma

También ejerce una acción emoliente, es decir, suavizante de las mucosas respiratorias. Por ello, el llantén a menudo se emplea para calmar la irritación y el dolor de garganta, así como para curar llagas o aftas bucales. Además, el llantén se considera un buen recurso para combatir la afonía y la ronquera.

Astringente y laxante

La presencia de taninos en la composición del llantén lo hace adecuado para detener o parar la diarrea. Por su riqueza en mucílagos, las semillas de esta planta resultan útiles a la hora de combatir el estreñimiento. Es muy importante tomarlas con una cantidad abundante de agua para evitar oclusiones intestinales.

Diurético y saciante

El jugo o zumo de hojas frescas de llantén tiene un suave efecto diurético, mientras que la fibra genera sensación de saciedad. Estas dos propiedades del llantén son beneficiosas para quienes siguen dietas de adelgazamiento o están intentando perder peso.

Hemostático

También se le atribuyen propiedades hemostáticas, por lo que puede contribuir a la coagulación de las heridas tanto internas como externas (cortes, traumatismos…) y a evitar el sangrado.

En este sentido, podríamos hacer mención, entre otros usos o aplicaciones, a las hemorragias anales debidas a las hemorroides. La infusión de llantén puede contener el sangrado y favorecer la cicatrización de las fístulas anales.

Más propiedades curativas y medicinales

El llantén es un excelente vulnerario, lo cual significa que ayuda a desinfectar cortes y heridas y a acelerar su cicatrización. Por esta misma propiedad se usa como coadyuvante para tratar algunos problemas cutáneos, tales como la dermatitis y las pústulas.

Colocar una hoja fresca de llantén sobre una herida es una manera de detener el sangrado, cicatrizarla y prevenir que se infecte. Contiene alantoína, sustancia con una gran capacidad para estimular la regeneración celular que se utiliza en la formulación de cremas y lociones para el cuidado de la piel.

Esta planta también parece ser beneficiosa para tratar las infecciones del canal auditivo (otitis), mejorar la salud de las encías y aliviar las quemaduras (incluidas las solares) y el enrojecimiento, la fatiga y la inflamación de los ojos. Asimismo, puede ser utilizada para bajar la hinchazón que provocan las picaduras de mosquitos, avispas, abejas y otros insectos.

¿Cómo se toma?

Para preparar el llantén para su ingesta, lo más corriente es hacerlo como infusión. Para ello, hierve agua y viértela en una taza. Después, echa dos cucharadas de hojas de llantén. Tápala y deja reposar la preparación durante, al menos, 5 minutos. Finalmente, bébela aún caliente.

También se venden en tiendas especializadas en nutrición cápsulas de llantén, donde se conservan y potencian todos los principios activos medicinales y curativos de la planta.

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