Lentejas rojas

Las lentejas rojas se diferencian a simple vista de las comunes por su tamaño y llamativo color rojo o naranja. Al estar peladas, resultan más fáciles de digerir que las normales, con las que comparten prácticamente las mismas características y propiedades en lo que respecta a valor nutricional. Dada su textura, resultan idóneas para elaborar sopas, cremas y purés
21 de Octubre de 2015
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Lentejas rojas, saludables y repletas de propiedades | Whitney (CC by 2.0, Flickr)

Aunque llevan tiempo en los estantes de los supermercados españoles, la inmensa mayoría de los consumidores apenas las conocen. No tienen mucha presencia en nuestra gastronomía, pero son muy apreciadas en la cocina India, pakistaní y asiática en general. Hablamos de las lentejas rojas o lentejas coral, también conocidas como lentejas turcas.

El tamaño de esta peculiar variedad de lenteja es similar al de la pardina, de la cual se diferencia claramente por su llamativo color anaranjado. Si observas las lentejas rojas con más detalle, comprobarás que no tienen la típica piel u el hollejo que cubre a ésta y a otras legumbres.

Propiedades nutricionales

Al estar desprovistas de la piel, las lentejas coral se digieren mejor que las comunes, por lo que resultan especialmente adecuadas para las personas con problemas gástricos e intestinales, digestiones lentas o pesadas y exceso de gases (flatulencias).

Tanto su composición nutritiva como su valor energético son similares a los de la lenteja castellana. Cabe destacar su aporte de hidratos de carbono, que se encargan de proveer la energía necesaria para realizar las funciones vitales, proteínas de origen vegetal y minerales (hierro, potasio, selenio, zinc, calcio…).

Contienen vitaminas del grupo B (B1, B3 y B6), que contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso, y en menor cantidad, ácido fólico. Su contenido en fibra es inferior al del las lentejas que consumimos habitualmente, y también al de otras leguminosas.

En lo que a lípidos se refiere, las lentejas rojas, al igual que las normales, son bajas en grasa. En cuanto a su valor calórico, proporcionan en torno a 360 calorías por cada 100 gramos. Tienen un sabor sugerente, suave y delicado; quizá algo más neutro que el de las lentejas clásicas.

Cómo cocinar lentejas rojas

Una de las grandes ventajas de las lentejas rojas es que su cocción es muy rápida. No requieren un período de remojo previo, por lo que se preparan en mucho menos tiempo que las lentejas de toda la vida y que otras legumbres.

Todo lo que hay que hacer es lavarlas bien, cubrirlas de caldo o agua fría y cocerlas a fuego moderado durante unos 20 minutos. No hay ningún otro truco ni secreto. Tras la cocción, pierden su característico color naranja y toman una tonalidad amarillenta, además de deshacerse con facilidad.

Para enriquecer o darles un plus de sabor a las lentejas rojas, podemos preparar un sofrito o condimentarlas con alguna mezcla de especias árabes. Sea cual sea tu elección, obtendrás un plato vistoso, saludable y, sobre todo, nutritivo.

Recetas

Este tipo de lenteja es ideal para la elaboración de cremas, purés y sopas, pero sirve para preparar infinidad de recetas: hamburguesas vegetarianas, croquetas, patés vegetales, ensaladas, albóndigas, relleno para bocadillos, canapés…

Combinadas con arroz constituyen un plato completo, con proteínas de alto valor biológico comparables en calidad con las de origen animal. Si te apetece cocinar algo más exótico, puedes probar guisos de origen hindú como el dhal o el tarka dal, hacer un kibbeh libanés con lentejas rojas o unas koftas veganas.

En Muy en forma | Ensalada de lentejas

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