L-carnitina: efectos secundarios

Los efectos secundarios de tomar L-carnitina podrían presentarse con molestias gastrointestinales, mareos, náuseas y vómitos, entre otros
7 de Octubre de 2014
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Como cualquier suplemento dietético, la L-carnitina debe tomarse previa consulta médica, ya que podría presentar diversos efectos secundarios | Nathan

Aunque los estudios realizados sobre la efectividad de esta sustancia no sean concluyentes, el consumo de L-carnitina para adelgazar se ha disparado entre los “musculosos” y quienes acuden al gimnasio frecuentemente.

La L-carnitina se produce en nuestro organismo y es la responsable del transporte de ácidos grasos al interior de las mitocondrias, lugar de la célula en la que se oxidan o “queman” para producir energía. Con el tiempo, se ha ido convirtiendo en un producto de moda por el papel que juega en la oxidación de las grasas y posterior transformación en combustible, siendo usada de manera habitual como complemento dietético quemador de grasa corporal y reductor de peso.

Es común que se ensalcen los beneficios y propiedades lipolíticas de la L-carnitina y de las consecuencias médicas del déficit de este aminoácido, pero apenas se habla de los efectos secundarios de la también llamada levocarnitina. La L-carnitina se suele emplear en el tratamiento de afecciones cardiovasculares y hepáticas, además de utilizarse para potenciar el rendimiento físico de los deportistas y, como ya comentamos, tratar su deficiencia cuando la ingesta a través de la alimentación es insuficiente.

Si el suplemento de L-carnitina se toma en dosis normales y no más seguido y durante más tiempo del prescrito por un facultativo, es improbable experimentar efectos adversos. En cualquier caso siempre es recomendable consultar con el médico antes de tomar este o cualquier otro suplemento.

Aunque los efectos secundarios de la L-carnitina sean inusuales, podrían presentarse algunos de los síntomas descritos a continuación: hiperhidrosis (sudoración excesiva y de manera impredecible, incluso cuando se está en reposo), mareos, molestias gastrointestinales, náuseas, vómitos, diarrea, etc.

Para contrarrestar estos y otros posibles efectos adversos, se aconseja ingerir la L-carnitina con las comidas. No obstante, insistimos en que la suplementación con L-carnitina debe contar con un control médico adecuado.

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