Hirsutismo: qué es, causas y tratamiento

El hirsutismo consiste en el crecimiento excesivo del vello en la mujer en zonas donde habitualmente no lo tienen: mentón, pecho, abdomen, labios, etc. El síndrome del ovario poliquístico es la causa más común de hirsutismo, un problema estético con una gran repercusión psicológica y social para la mujer
18 de Agosto de 2015
hirsutismo

El hirsutismo, el crecimiento excesivo de vello en la mujer | Muyenforma.com

El hirsutismo afecta a alrededor del 10% de las mujeres en edad fértil. Se caracteriza por el crecimiento excesivo de vello en zonas del cuerpo donde la mujer no lo tiene habitualmente: labios, barbilla, pecho, ombligo y espalda. Se refiere a la aparición anormal o indeseada de pelo grueso y oscuro muy similar al de los hombres en lugares donde las mujeres carecen de él.

Más que de una enfermedad en sí, se trata de la manifestación o consecuencia de otros trastornos. Para el sexo femenino constituye un problema estético con gran impacto psicosocial, puesto que a menudo implica vergüenza, ansiedad y rechazo. El hirsutismo se identifica con lo viril, y suele asociarse al mito circense de la mujer barbuda.

Causas

En situaciones normales, los ovarios y las glándulas suprarrenales producen bajos niveles de andrógenos u hormonas sexuales masculinas. El hirsutismo o crecimiento de vello en las mujeres puede ocurrir cuando los niveles de testosterona aumentan.

La causa más frecuente de hirsutismo es el síndrome del ovario poliquístico (SOP), una afección hormonal que causa vello indeseable y cursa con ciclos menstruales irregulares, acné y problemas de fertilidad.

Otras causas del incremento de los niveles de andrógenos en las mujeres incluyen: tumores ováricos, hipertecosis ovárica, síndrome de Cushing, tumores suprarrenales, obesidad y uso de determinados medicamentos (danazol, minoxidil, testosterona, esteroides anabolizantes, corticoides, ciertos anticonceptivos orales…).

El hirsutismo parece tener un componente hereditario. En la mayoría de los casos no se dan ninguna de las citadas patologías ni se identifica una causa exacta o específica que justifique el crecimiento exagerado del vello. Se denomina hirsutismo idiopático cuando se desconoce su origen.

Tratamiento

Para tratarlo, es importante saber qué causa el hirsutismo mediante el estudio de la historia clínica, una exploración física y un análisis hormonal que determine los niveles de andrógenos en sangre. Con el fin de averiguar las causas, también podrían llevarse a cabo una serie de pruebas de imagen, tales como un escáner, una ecografía ginecológica o resonancia magnética.

La elección del tratamiento depende del origen del hirsutismo (patología ovárica, suprarrenal, otra alteración hormonal que provoque hirsutismo…), de los síntomas que lo acompañan y de la edad del paciente. Hay tratamientos destinados a frenar la actividad y la producción de andrógenos, y otros con fines estéticos dirigidos a ocultar o eliminar el exceso de vello. Perder peso, en el caso de mujeres con obesidad, puede reducir el crecimiento del vello.

El tratamiento farmacológico comprende el uso de píldoras anticonceptivas para reducir el nivel de hormonas masculinas y medicamentos antiandrógenos (espironolactona y finasterida).

¿Cómo eliminar el exceso de vello en la mujer?

Existen varias técnicas que no tratan la causa del problema, pero que permiten eliminar o disimular el vello facial y corporal. Una de estas opciones temporales es afeitarse o rasurarse, la manera más fácil y segura de deshacerse del vello. Cabe la posibilidad de que la piel se irrite y el vello luzca más grueso si se rasura con frecuencia.

Depilarse con cera es una alternativa económica, pero resulta dolorosa y puede conllevar que la piel se inflame y se oscurezca. También se puede echar mano de una pasta de decoloración que se vende en farmacias y tiendas de cosmética para aclarar el vello no deseado.

Entre las opciones permanentes para la eliminación del vello se encuentran la electrolisis y la fotodepilación. La electrolisis consiste en destruir los folículos pilosos mediante una corriente eléctrica suave. Aparte de resultar dolorosa y costosa, hay riesgo de inflamación y enrojecimiento de la piel. En los tratamientos de fotodepilación se emplea un rayo de luz para dañar los folículos e impedir el crecimiento del vello. No es una solución definitiva, ya que el vello volverá a aparecer aunque menos abundante y grueso. La fotodepilación se considera un método efectivo, pero suele requerir varias sesiones y no resulta asequible a todos los bolsillos.

DEJA UN COMENTARIO

*
*

Tu e-mail nunca se publicará. Los campos requeridos están marcados con un *
Al publicar un comentario estás aceptando nuestra política de privacidad.