Gazpacho

Compartimos nuestra particular receta de gazpacho, una versión con muy pocas calorías que aporta nutrientes de primerísima calidad
27 de junio de 2013
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Vuelve a coger la cuchara en verano para saborear un gazpacho fresquito | Cyclonebill

Después de la tormenta siempre llega la calma. Atrás quedaron los días pasados por agua, al fin podemos darle la bienvenida al verano con esos platos refrescantes tan típicos de la temporada estival. Con la llegada del calor y el buen tiempo, apetece más que nunca tomar un gazpacho casero bien fresquito.

El gazpacho es un claro exponente de la variedad y la exquisitez de la dieta mediterránea y todo un símbolo de nuestra propia cultura gastronómica, una auténtica bomba de vitaminas, antioxidantes y minerales.

El gazpacho no falta en ninguna mesa cuando empiezan a subir las temperaturas. Hidrata, calma el apetito y ayuda a reponer fuerzas aportando beneficiosos nutrientes. Al contener la propia fibra de las frutas y verduras, aporta saciedad y nos disuade de ingerir otros alimentos con menor calidad nutricional. En su composición predomina el agua, los hidratos de carbono y las grasas monoinsaturadas, las cuales derivan del aceite de oliva.

En el arte culinario, cada maestrillo tiene su librillo. Puedes sorprender una infinidad de veces a tus papilas gustativas con alguna de las siguientes propuestas: gazpacho de fresas, de pepino, de remolacha, de aguacate. Hoy nos hemos decantado por una versión menos calórica del gazpacho tradicional, solo que eliminando el pan. Esta es una de las muchas recetas de gazpacho que circulan por la red.

Ingredientes

Un kilo de tomates maduros, un pepino, un pimiento verde, un diente de ajo, 50 mililitros de aceite de oliva, 500 mililitros de agua fría, un chorrito de vinagre y sal.

Preparación

Es tan fácil como lavar bien todas las verduras, retirarles las pepitas y trocearlas. Con la ayuda de la batidora, a velocidad máxima, trituraremos todos los ingredientes a excepción del agua. Cuando obtengamos una textura fina y sin grupos, añadiremos el agua bien fría.

Es preferible rectificar de sal, aceite y vinagre en el último momento para alcanzar el sabor deseado, evitando así añadirlos en exceso. Reservaremos el gazpacho en la nevera hasta servirlo.

En Muy en forma | Gazpacho y salmorejo: propuestas refrescantes para combatir el calor

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