Frutas deshidratadas, un 'snack' saludable para esta Navidad

Las frutas deshidratadas destacan por su riqueza en minerales y vitaminas como el calcio, el potasio y el magnesio. Su aporte energético es muy elevado, pero también tienen mayor poder nutritivo que la fruta fresca
24 de diciembre de 2011
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Frutas deshidratadas

Frutas deshidratadas, buenas y saludables para picotear en Navidad | CernIO

Durante la Navidad tenemos por costumbre llenar la mesa de todo tipo de dulces, que además de ser poco saludables aportan calorías vacías. Existen algunos snacks o aperitivos que pueden servir de alternativa, como por ejemplo las frutas deshidratadas o desecadas. Aunque suelen utilizarse durante estas fechas, formando parte de salsas y postres, no gozan de todo el protagonismo que debería tener.

Las frutas deshidratadas son un delicioso manjar lleno de beneficios nutricionales. Las frutas, en su estado natural, pasan por un proceso de desecación en el que pierden la mayor parte del agua que contienen. Con ello no solo se consigue realzar su sabor, sino que además, y pese a reducir de manera significativa su volumen, nos ofrecen mayor poder nutritivo que las fruta fresca. Aunque su valor calórico es elevado, poseen entre 160 y 300 calorías por cada 100 gramos, las frutas deshidratadas son bastante más recomendables que las golosinas que consumimos con frecuencia.

En la actualidad, en las grandes superficies encontramos un amplio surtido de frutas deshidratadas: orejones o albaricoques, ciruelas, uvas pasas, higos, o incluso otras frutas tropicales como la papaya, el coco y el mango. Durante el invierno, al descender las temperaturas, apetece más comer platos templados o calientes, por lo que disminuye la ingesta de frutas. Recurrir a este snack sano es una opción acertada para no excluirlas de nuestra dieta. Incluso podemos tomar las frutas desecadas entre horas para “matar el gusanillo“, aunque siempre con moderación.

Entre sus principales propiedades destaca su alto contenido en minerales como el calcio, el potasio, el magnesio y el fósforo, así como su riqueza en vitaminas del grupo B, carotenos, vitaminas A y E. Tienen una mayor concentración en hidratos de carbono y proteínas y una importante cantidad de fibra, por lo que facilitan el tránsito intestinal y son eficaces para combatir el estreñimiento.

Por todo ello, en esta Navidad las frutas deshidratadas pueden convertirse en nuestro aliado, y reemplazar a otros productos ricos en azúcares y además poco nutritivos.

En Muy en forma | ¿Cuánta fruta comer al día? y 5 alimentos que te harán engordar esta Navidad

Un comentario
  1. marisol lopez
    Publicado el 16 noviembre, 2015 a las 19:55 | Enlace

    me parece sumamente interesante la informacion presentada sobre el consumo de frutas deshidratadas como snacks y es una manera de aprovechar la temporada de cosecha de ciertos frutos tropicales que abundan en nuestra región y que en muchas ocasiones se pierden por no existir el conocimiento y los medios para transportarlos a los mercados de venta. Todo esto hace que el precio de dichos frutos se encarezca para el consumidor. Esta es una manera saludable y fácil de aprovecharlos.

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