El gofio, un alimento de la cultura tradicional de las Islas Canarias

El gofio es un alimento típico de las Islas Canarias. Cuenta con un alto aporte calórico y es de textura similar a la harina. Contiene proteínas, vitaminas del grupo B y minerales
1 de agosto de 2012
gofio

El gofio, un alimento repleto de propiedades y beneficios saludables | Sergio

Las condiciones ambientales y geográficas particulares que caracterizan al archipiélago de las Islas Canarias, situándolo a cientos de kilómetros de la península ibérica, han permitido el desarrollo de nuevas costumbres y tradiciones alimenticias. Debido a la abundancia de unos cuantos alimentos y a la carencia de otros, surgía la necesidad de ampliar la variedad de los mismos; así nacieron nuevos productos, como el mojo o el gofio, que ahora son, tras el plátano, los más representativos de la zona.

El gofio en sí es una mezcla de granos tostados molidos de diversos cereales y legumbres. Su origen es bereber, fundamental en la dieta de los aborígenes canarios, también conocidos como guanches. El gofio se consumía previamente a la llegada de los conquistadores europeos. Los aborígenes solían elaborar gofio de cebada, de trigo y de rizoma de helecho. Más tarde se incorporaron nuevos ingredientes como el maíz (conocido como “millo” en Canarias), los garbanzos y el centeno.

Durante la Guerra Civil española, el gofio fue primordial en el sustento del pueblo canario, debido a su alto aporte calórico y a su relativa abundancia. El gofio puede conservarse durante largos periodos de tiempo si se mantenía en las condiciones apropiadas, preservándolo de la humedad. Por este motivo, era la principal provisión de los barcos de emigrantes clandestinos procedentes de Canarias.

Tras ser “el alimento de los pobres” durante las épocas de hambruna, aún persistió en tiempos mejores pasando a ser un básico, y cuyas variaciones, en lo que a elaboración se refiere, son infinitas.

Propiedades y beneficios del gofio

La calidad de este cereal rico en hidratos de carbono complejos y fibra depende, por un lado, de la selección de los granos y, por el otro, de la velocidad del molido, pues cuanto más lento se muela, mejor aroma, sabor y textura tendrá. Su valor calórico se estima en las 340 calorías por 100 gramos. Contiene proteínas, vitaminas del grupo B (donde destacan las B1, B2 y B3) y minerales (hierro, calcio, magnesio y sodio, entre otros), cuyas proporciones varían en función de los tipos de cereales y legumbres seleccionados.

El gofio se consume tanto entre niños como entre adultos o ancianos; a los bebés lactantes se les da diluido en leche, pero para los adultos hay múltiples recetas en las que se utiliza. Una de ellas es el sancocho, que combina patatas y cherne (un pescado salado) guisados, acompañados con pella de gofio. La pella de gofio, por su parte, es una masa compuesta de agua, gofio, aceite y sal. Otro plato muy típico de esta tierra es el puchero canario, en el cual se cuecen verduras y se untan en la masa de gofio.

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