Los edulcorantes artificiales, incluidos los no calóricos, pueden perjudicar la salud

  • ◙  Según un estudio, los edulcorantes artificiales no son tan beneficiosos para la salud como nos han querido vender
  • ◙  Aunque muchos de estos endulzantes no tengan calorías, se asocian a la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico
12 de julio de 2013
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Los edulcorantes artificiales sin calorías despistan al organismo | Andrew

Los edulcorantes artificiales se convirtieron pronto en una alternativa real al azúcar común por ser más “sanos”, pero ahora la ciencia apunta a que no resultan tan saludables como cabía esperar.

Un reciente estudio llevado a cabo en la Universidad de Purdue (Indiana, EEUU) recoge el impacto negativo de los edulcorantes artificiales en la salud, incluso de los que no aportan calorías. El debate se reabre a raíz del artículo de opinión que publica la revista Trends in Endocrinology and Metabolism y firma Susan E. Swithers, la autora de la investigación.

Swithers sostiene que un consumo excesivo de edulcorantes artificiales podría causar problemas de metabolismo, cardíacos y de hipertensión e, incluso, producir ese temido efecto rebote de ganancia de peso. Al no contener glucosa, gran parte de la población da por hecho que los productos endulzados artificialmente son saludables y que ayudan a adelgazar.

Swithers compara las bebidas azucaradas, que se relacionan con la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico con aquellas que contienen edulcorantes artificiales. Las últimas destacan por tener un elevadísimo dulzor y muy pocas calorías, pero también se asocian directamente a las patologías ya citadas. Los estudios en humanos demuestran que tomar una sola de estas bebidas al día aumenta de manera significativa el riesgo de problemas de salud.

La explicación que nos da la investigadora es que el organismo de las personas que consumen regularmente edulcorantes artificiales se despista con el sabor, produciéndose un desajuste metabólico. Que muestren patrones de activación alterados en los centros de placer del cerebro sugiere que estos productos no consiguen satisfacer nuestro deseo por los dulces. El estudio sobre ratones y ratas revela que el consumo de edulcorantes acalóricos hace que los roedores se excedan en comida rica en calorías y azúcares.

Por lo tanto, tal y como alerta Swithers, fomentar el consumo de refrescos “de dieta” podría ser contraproducente.

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