E. coli, una bacteria muy común

La Escherichia coli es una bacteria que está presente en el tracto intestinal del ser humano y de otros animales. Aunque por lo general no representa una amenaza, ciertas cepas de E. coli pueden causar alteraciones intestinales e infecciones de las vías urinarias o respiratorias
3 de abril de 2015
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E. coli bacteria

La higiene es fundamental a la hora de prevenir enfermedades por culpa de la bacteria E. coli | Hai Y.

La Escherichia coli (E. coli) es una bacteria que se encuentra en el tubo digestivo del ser humano y de otros mamíferos. La E. coli constituye una parte importante de la flora bacteriana humana y es necesaria para el correcto funcionamiento del proceso digestivo. Aunque la mayoría son inocuas y no causan problemas, algunas cepas específicas pueden producir alteraciones relacionadas con el tracto gastrointestinal e infecciones extra intestinales (cistitis, meningitis, neumonía…).

El denominado E. colienterohemorrágico es uno de los tipos de E. coli más relevantes de entre los que producen gastroenteritis, dado que se acompaña de síntomas que van desde fuertes dolores abdominales hasta vómitos y diarrea, en ocasiones sangrante. No suele existir fiebre alta y los pacientes se recuperan al cabo de unos diez días.

Mientras que unas infecciones pueden ser suaves, otras revisten gravedad y conducen a patologías potencialmente mortales, como el síndrome hemolítico urémico.

¿Cómo se contagia la E. coli?

Generalmente la bacteria E. coli se transmite por vía oral, al beber agua o consumir alimentos contaminados. Menos frecuente es el contagio mediante el contacto directo con personas o animales infectados.

Este microorganismo intestinal puede mezclarse por accidente con la carne antes de su empaquetado o propagarse en productos cárnicos poco hechos o cocinados, a pesar de que su apariencia y olor sean normales. La leche no pasteurizada, así como las frutas y verduras lavadas con agua sucia, o que haya entrado en contacto con heces de animales, también pueden ser portadores de la bacteria.

Una inadecuada limpieza de manos después de ir al baño o de cambiar pañales a un bebé o a un niño que aún los use facilita la propagación de la bacteria. Por otra parte, también es posible adquirir la infección al tragar agua de una piscina contaminada con residuos orgánicos humanos.

Prevención

Para evitar el contagio y prevenir las infecciones alimentarias por agentes patógenos es necesario poner en práctica las medidas de control establecidas en las distintas etapas de la cadena alimentaria. En este sentido, a la hora de protegernos contra las enfermedades de transmisión alimentaria, la higiene es nuestra única defensa.

Se recomienda lavarse frecuentemente las manos, sobre todo antes de manipular o consumir alimentos y tras la defecación. También hay que tener en cuenta que pueden producirse contaminaciones cruzadas entre la comida durante la preparación de los alimentos, por lo que no deberíamos emplear el mismo cuchillo para cortar la carne y la verdura sin haberlo lavado antes con jabón.

Procurar que los alimentos de origen animal estén bien cocinados y evitar el consumo de leche o derivados lácteos que no pasen el proceso de pasteurización son otras de las recomendaciones que nos ofrecen los expertos. La bacteria resiste al frío, pero no al calor, de modo que al cocinar completamente la carne y los vegetales prevenimos la infección.

Asimismo, conviene lavar minuciosamente las frutas y las verduras antes de consumirlas o cocinarlas, puesto que los patógenos pueden contaminar los abonos y subsistir en la superficie de los vegetales.

Tratamiento

¿Cómo se cura la infección por E. coli? En mayoría de los casos los pacientes mejoran y se recuperan en un plazo de una semana sin tratamiento farmacológico. Además de resultar ineficaz, el tratamiento con antibióticos usado para las gastroenteritis normales puede empeorar la situación e inclusive incrementar el riesgo de síndrome hemolítico urémico. Por el mismo motivo se desaconseja el uso de antidiarreicos.

Así pues, para tratar la enfermedad se aplican medidas de soporte o terapias como la rehidratación.

Un comentario
  1. Mariana ruiz
    Publicado el 18 septiembre, 2017 a las 18:43 | Enlace

    Tengo esa bacteria en el esófago, que debo hacer

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