Dieta proteica para adelgazar, ¿una buena idea?

Los expertos señalan que una dieta proteica para adelgazar es perjudicial para la salud. Prescindir de los hidratos de carbono, a la larga puede tener efectos negativos en el organismo
29 de febrero de 2012
dieta proteica para adelgazar

Las dietas proteicas, perjudiciales para la salud | Courtney E.

Las dietas ricas en proteínas crecen a un ritmo descontrolado. Se están poniendo muy de moda entre las celebrities y gente de a pie que quiere perder peso cuanto antes y a cualquier precio. Y es que, ¿a quién no le seduce la idea de poder adelgazar sin renunciar a comer a “voluntad” y darse algún que otro capricho? Quizás esta sea una de las claves que explican su rápida proliferación, y el hecho de que cada vez cuenten con más adeptos fieles a su doctrina.

Solemos rehusar de una alimentación basada en dietas restrictivas, dado que los resultados rara vez son los que esperábamos en un principio. Y además, a la larga pueden causar más inconvenientes de los que pensábamos. Por ello, vamos a someter a examen a las dietas proteicas para adelgazar y comprobar si son tan efectivas como prometen.

Aunque en estos últimos años hayan cobrado mayor protagonismo, lo cierto es que este tipo de dietas ricas en proteínas existen desde los años 70. En síntesis, su objetivo no es otro que basar nuestra alimentación en consumir proteínas limitando la ingesta de hidratos de carbono.

Hay una gran variedad de dietas con este perfil y todas ellas se presentan con cierto rigor científico, cuando realmente la mayoría no están avaladas por ningún organismo y solamente hacen uso de la dialéctica, de un razonamiento que no llegamos a entender. Partimos de la base de que una alimentación saludable no puede basarse en un solo tipo de nutriente. El organismo tiene distintas necesidades, y para que funcione correctamente debemos cubrirlas sin prescindir de ningún tipo de alimento.

Consecuencias en la salud

¿Qué precio tenemos que pagar por perder kilos rápidamente? Las consecuencias de dejarnos llevar por cuestiones puramente estéticas pueden ser devastadoras. Cuando nos sometemos a estos planes de adelgazamiento nos arriesgamos a que afecten de manera negativa a nuestra salud. Numerosos expertos desaconsejan seguir dietas proteicas, al considerarlas altamente perjudiciales. Se trata de dietas que además no tienen unos efectos duraderos, ya que al volver al ciclo de alimentación natural recuperaríamos los kilos perdidos.

Nuestro cuerpo no ha sido “fabricado” para prescindir de una de las principales fuentes de energía, como son los hidratos de carbono. Sí, también podemos obtener energía de las reservas de grasa, pero es un proceso más complejo y, si no consumimos hidratos, la respuesta no se da de manera inmediata. Por tanto, la sensación de cansancio tenderá a prolongarse a lo largo de la jornada. Pero aquí no acaba todo: al ingerir grandes cantidad de proteínas someteremos al hígado y a los riñones a un sobreesfuerzo, poniéndolos en serio peligro.

La falta de fibra también podría pasarnos factura. La dietas proteicas pueden derivar en problemas de estreñimiento, dificultando o impidiendo que eliminemos las sustancias de desecho o residuos del organismo. Como podéis comprobar, muchas de estas dietas –entre las que se encuentra la famosa dieta Dukan– comportan importantes desequilibrios nutricionales, además de alteraciones psicológicas, hormonales y somáticas.

Recomendaciones

Tenemos que prestar muchísima atención a la hora de elegir un método para bajar de peso. La solución más duradera y efectiva es seguir una alimentación equilibrada y combinarla con el ejercicio físico regular. Recomendamos huir de las llamadas “dietas milagro” y consumir todo tipo de alimentos con cierta moderación. El fin no es vernos delgados al mirarnos al espejo, sino estar sanos por dentro y por fuera.

Reeducarnos, nutricionalmente hablando, es un buen punto de partida. Empezaremos por adquirir hábitos más saludables y, lo más importante, trataremos de mantenerlos. No nos impongamos un castigo, ni optemos por la vía más rápida y perjudicial. Aprendamos a disfrutar de un gran placer sin tirar por la borda nuestra dieta mediterránea.

A modo de comparación, imagina que, con tal de que saquen buenas notas, animamos a los chavales a que copien en los exámenes. ¿No sería más fácil mostrarles el camino a seguir para que entiendan los conceptos y los asimilen? Recuerda que el futuro pertenece a aquellos que creen en sí mismos, en su constancia y en su capacidad para conseguir cualquier cosa que se propongan.

En Muy en forma | Los peligros de una dieta rica en proteínas

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