Dieta depurativa

En un momento dado podemos realizar una dieta depurativa que nos ayude a limpiar el organismo y a sentirnos en plenitud
15 de Octubre de 2014
dieta depurativa

Con precaución y supervisión médica, es posible realizar sin riesgos una dieta depurativa | Bertholf

Puntualmente, puede ser positivo limpiar el organismo con alimentos detox que ayuden a fortalecer nuestras defensas y a sentirnos en plenitud. Nos referimos a unas pautas alimentarias que proporcionen bienestar y se alejen de malos hábitos, tales como comer en exceso, y no a dietas milagrosas que ponen en riesgo la salud con la falsa promesa de desintoxicar el cuerpo.

Ahora que las dietas depurativas basadas en el consumo de preparados de frutas y/o verduras están más de moda que nunca, hay que saber muy bien lo que se hace y cómo llevarlas a cabo.

Solo para unos días

Conseguir un cuerpo de escándalo es el objetivo que muchas personas se marcan sin tener en cuenta que su salud está en juego. Sin embargo, seguir una dieta depurativa desintoxicante no es sinónimo de someterse a un régimen alimentario insano. El cuerpo agradece que durante un corto período de tiempo, unos dos días o como mucho tres, le demos un respiro a base de vegetales y frutas para limpiar el aparato digestivo y el renal. Podemos configurar una dieta depurativa para unos días con la idea de conseguir establecer hábitos saludables para siempre.

Alimentos desintoxicantes

Lo más importante en una dieta depurativa es tener claro qué alimentos descartar y cuáles se sumarán a nuestra despensa. Durante los días que queremos limpiar el organismo se debe prescindir del café y los refrescos con cafeína, así como abandonar el tabaco y el alcohol. Sí podremos recurrir a infusiones carminativas (manzanilla, anís, hinojo y regaliz ) en el desayuno, antes de las comidas y de postre, dado que favorecen la expulsión de gases producidos durante el proceso de digestión.

Los alimentos integrales (pan, arroz, pasta…) incrementarán la sensación de saciedad propiciando que comamos menos. También es un buen momento para reducir la ingesta de sal y evitar especias que irritan la mucosa gástrica y provocan acidez estomacal, sustituyéndolas por otras hierbas aromáticas digestivas, tales como el comino, la salvia o el laurel.

Aprovecharemos su riqueza vitamínica y poder hidratante, así como contenido en fibra y antioxidantes, multiplicando el consumo de fruta los días de “limpieza”. Las verduras completarían el menú de la dieta depurativa por su capacidad para eliminar líquidos y sustancias de desecho a través de la orina. Además de beber agua e hidratarse con caldos desgrasados, infusiones o zumos de hortalizas, hay que procurar incluir alimentos ricos en vitaminas del grupo B que estimulen la recuperación del hígado.

Dieta depurativa y pérdida de nutrientes

No es nada recomendable pasar un día solo a fruta por su supuesto efecto adelgazante. Las frutas son una de las principales protagonistas en la alimentación sana, pero limitarse a ellas no significa en ningún caso realizar una dieta equilibrada y completa. Prorrogando durante demasiado tiempo las dietas depurativas nuestro organismo se verá obligado a bajar los niveles de otros nutrientes esenciales para su correcto funcionamiento.

Con este tipo de dietas se pierden –básicamente– líquidos, por lo que al volver a comer como antes recuperaremos el peso de forma rápida. La única manera de alcanzar el peso ideal es mediante una alimentación saludable y equilibrada y ejercicio físico. Esto no quiere decir que de vez en cuando sea mala idea realizar una dieta depurativa consciente, sin exceder el tiempo límite y previa consulta médica en el caso de que exista algún tipo de carencia nutricional.

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