Desayuna fuerte y cena más ligero para conseguir adelgazar

El desayuno es la comida más importante de la jornada, ya que nos proporciona la energía que necesitamos para empezar el día. Debemos evitar comer en exceso durante la cena para no acumular grasa
9 de octubre de 2012
Etiquetas,  
cena desayuno adelgazar

El desayuno debe ser la comida más importante del día; la cena, la menos importante | Windsordi

Ya lo dice el refrán: “Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”. Los expertos estiman que se debe repartir el aporte energético y nutricional en cinco ingestas, dado que dosificar las comidas favorece la asimilación de nutrientes por parte del organismo. ¿Qué puedo hacer para adelgazar sin someterme a dietas estrictas ni suprimir alimentos? Analiza lo que comes cuando cae el ocaso, es decir, revisa tu cena.

La cena ha de proporcionar un 30% de las calorías diarias consumidas. El ritmo de vida actual y la falta de tiempo rompen los buenos hábitos alimenticios, haciendo que pasemos por alto esta comida o que cenemos excesivamente. ¿Qué relación guarda la cena con la pérdida de peso? Partimos de la base de que el desayuno debe cobrar mayor protagonismo que la cena, puesto que nos aporta la energía necesaria para empezar el día. Todo lo contrario sucede con la cena, que representa un período de inactividad en el que apenas quemamos la calorías consumidas.

Muchos tienen la falsa creencia de que la cena representa la comida más fuerte del día, cuando la realidad es otra. La cena debe ser ligera y justa en calorías, no es necesario acabar completamente llenos. Si desayunamos poco corremos el riesgo de sentir mucho apetito al cabo de unas horas, y acabar excediéndonos en la comida siguiente. Una cena copiosa propicia que almacenemos grasa, y a su vez puede afectar a la calidad del sueño.

Bajo ningún concepto hay que caer en el error de saltarse la cena, quedarnos con hambre o restringir los hidratos de carbono. Basta con que primen los hidratos de carbono complejos y evitemos los productos ricos en azúcares.

Tanto el desayuno como la cena son dos comidas claves que nos ayudan a obtener nutrientes y a equilibrar la dieta. La idea es comer un poco de todo, evitando los excesos. Si nos centramos en las proteínas, hay que seleccionar las que provengan de alimentos con poca grasa.

Todo se resume en conseguir un balance energético negativo. Dicho de otro modo, en gastar más de lo que ingieres.

En Muy en forma | La importancia del desayuno en la alimentación

Un comentario
  1. ana
    Publicado el 28 agosto, 2015 a las 00:13 | Enlace

    Quisiera saber que tengo que hacer para quitarme la ansiedad que me entra por la noche

DEJA UN COMENTARIO

*
*

Tu e-mail nunca se publicará. Los campos requeridos están marcados con un *
Al publicar un comentario estás aceptando nuestra política de privacidad.