Dejar de fumar sin engordar

Es posible dejar de fumar sin engordar. Solo tienes que creer en ti mismo y seguir unas pautas nutricionales, además de practicar deporte con regularidad
27 de marzo de 2012
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Es posible dejar de fumar y no engordar | Javier P.

Tomar la decisión de dejar de fumar es el primer paso para lograrlo. Otras personas nos pueden servir de estímulo para abandonar el hábito, pero la elección y el desafío es personal. Solo podrás conseguirlo si estás seguro de que quieres hacerlo. Los fumadores saben que el tabaquismo entraña serios riesgos para la salud, y que el tabaco es el responsable de que aumenten los casos de cáncer, pero esto no parece suficiente.

Es fácil dejar de fumar si sabes cómo. Muchas personas han sido capaces de alcanzar la meta, así que ¿por qué tu no ibas a serlo? Aunque la primera vez que intentes dejar de fumar no tengas éxito, o sufras alguna recaída, no tienes que sentirte decepcionado ni culpable. Apóyate en aquellos que tienes a tu alrededor y escucha sus consejos. Piensa que cada día que pases sin fumar habrás ganado una batalla. Aprende a dominar ese impulso. Conforme avance el tiempo te resultará más fácil convertirte en un no fumador.

Cuando nos planteamos dejar de fumar surge el miedo a subir de peso. Nos da pánico acabar engordando y le damos mil vueltas a la idea de si realmente merece la pena tal esfuerzo. Indiscutiblemente, sí. Es cierto que en un principio sentimos mayor ansiedad y estrés y tratamos de suplir la ausencia de los cigarrillos con la comida, lo cual es un error. Podemos dejar de fumar y al mismo tiempo aprender a comer bien, siguiendo una dieta sana.

El primer paso consiste en planificar los horarios y no saltarse ninguna comida, ya que provocaría llegar a la siguiente con el doble de ansiedad. También puede ser útil contar con algunos aperitivos de “distracción”, para cuando tenemos el deseo de llevarnos un cigarrillo a la boca. Recurre a frutas como la manzana o a caramelos y chicles sin azúcar. Los alimentos con fibra harán que nos saciemos antes y nos ayudarán a contrarrestar el aumento del apetito. Por lo tanto, añadiremos proteínas en las comidas principales, así como hidratos de absorción lenta.

Si además practicas 1 o 2 horas de ejercicio físico a la semana, como caminar o correr, limitarás el incremento de peso. La clave está en no obsesionarse y romper con las cadenas que te atan a la nicotina. Verás como es posible dejar de fumar sin engordar ni un solo gramo, siempre y cuando cuides lo que comes y crees en ti mismo. Asimismo, minimizarás tu dependencia al tabaco con una alimentación inteligente y equilibrada, la cual a su vez reforzará tu postura al concienciarte de que quieres llevar una vida más sana en todos los aspectos.

En Muy en forma | Efectos del tabaco en el corazón

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