Cómo dormir bien

Para dormir bien y tener un sueño reconfortante, hay que poner en práctica una serie de recomendaciones dietéticas y hábitos saludables
11 de diciembre de 2014
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Para dormir bien y descansar es necesario hacerlo en un ambiente tranquilo y acogedor | Juanedc

Dormir mal o no dormir lo suficiente se ha convertido en un problema de salud para un gran número de la población. Los trastornos relacionados con el sueño pueden derivar en enfermedades psiquiátricas o incrementar el riesgo cardiovascular, además de estar ligados a otras dolencias como los dolores de cabeza o las contracturas musculares. Cuando dormimos, el organismo entra en un estado de reposo en el que se recupera del gasto energético que surge durante la vigilia, garantizando así nuestra capacidad de concentración, memoria y autocontrol.

Más que tratarse de un simple placer, descansar y dormir bien resulta imprescindible para preservar la salud de nuestro organismo y nuestra psiquis. Aunque los especialistas recomiendan entre 8 y 9 horas de sueño, cada persona debe dormir tantas horas como necesite para funcionar correctamente al siguiente día, es decir, con energía, humor optimista y buena concentración y memoria. Cada quien tiene su ritmo: a mucha gente le basta 6 horas de sueño nocturno, mientras que otras personas solo se sienten descansados y despiertos si duermen más de 8.

El estrés de la vida cotidiana, los horarios laborales prolongados e inadecuados, los problemas económicos o el paro influyen en la cantidad y la calidad del sueño. Sin embargo, las nuevas tecnologías también representan uno de los factores responsables de las alteraciones o anomalías del sueño o del sueño poco reparador. Asimismo, la tendencia generalizada a ir a la cama demasiado tarde los fines de semana y a realizar actividades excitantes a la hora de dormir provoca dificultades para conciliar el sueño y nos priva de unas valiosas horas de descanso.

Para dormir a pierna suelta durante toda la noche y evitar que algunos problemas médicos se acentúen, hay que tener en cuenta una serie de pautas que favorecen el descanso. Recuerda que el sueño, junto al ejercicio y la nutrición, constituye uno de los pilares de un estilo de vida saludable.

Consejos para dormir bien y descansar

Ante todo, el dormitorio, nuestro templo del sueño, debe resultar acogedor y confortable y transmitir una sensación de calma y sosiego. En lo que respecta al estado y la decoración de la estancia en la que dormimos, los colores suaves, relajantes o neutros pueden inducir a la relajación y favorecer el sueño. Es muy importante elegir un buen colchón para evitar problemas de espalda, dolores de cabeza o estrés y renovar la almohada cada año. De igual forma, procuraremos crear un ambiente poco ruidoso y sin temperaturas extremas.

La dieta también puede afectar al descanso nocturno, por lo que conviene aprender cuáles son los hábitos dietéticos y alimentos que ayudan a dormir. Si quieres descansar mejor, procura tomar alimentos con nutrientes relajantes como el triptófano (carnes y pescados), calcio (lácteos), magnesio (frutos secos y productos integrales) o vitaminas B y B6 (cerveza y germen de trigo).

Evita los alimentos flatulentos (alcachofas, coliflor, pepino, rábanos, cebolla…) y los alimentos diuréticos (tomates, plátanos, apio, acelgas, calabacín…) en la última comida del día. La cenas abundantes e indigestas, el uso de especias picantes o la ingesta de bebidas excitantes (café, alcohol y té) no favorecen el sueño.

Además de prestar atención a los alimentos, hay que mantener unos horarios de comidas regulares y apropiados. Abstente de consumir drogas y estimulantes, pero ten en cuenta que ciertos medicamentos provocan insomnio.

Ir a la cama solo cuando se está cansado es una de las claves a seguir para dormir bien; evita leer, mirar la televisión, comer, escuchar la radio o llevarte las preocupaciones a la cama. Mantener un horario de sueño y una rutina a la hora de acostarse es fundamental para coger hábitos de descanso. Levantarse a la misma hora todos los días, inclusive fines de semana, y tomar un baño antes de ir a dormir es de ayuda para conseguir un sueño reparador.

También se recomienda practicar ejercicio físico regular por la mañana o a primera hora de la tarde y no posponerlo para antes de irse a dormir. Y ya por último, intentaremos limitar la siesta para que no interfiera con el ritmo normal de sueño.

En Muy en forma | ¿Dormir poco engorda?

2 Comentarios
  1. tamara
    Publicado el 12 diciembre, 2014 a las 08:39 | Enlace

    Muy interesante, es verdad que ya no le damos a dormir la importancia que tiene 😉

  2. BRAULIO DE FRUTOS VE
    Publicado el 11 febrero, 2017 a las 02:50 | Enlace

    solo decir que me gustan mucho todos estos articulos ….

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