Cómo cepillarse los dientes correctamente

Tan importante es la regularidad como la manera en que nos cepillamos los dientes. Dientes, lengua y encías requieren un correcto cepillado para gozar de una correcta salud bucodental
12 de noviembre de 2012
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Hay que recorrer toda la cavidad bucal con el cepillo para eliminar la placa bacteriana | Fragglerawker

La higiene bucodental es uno de los pilares básicos para prevenir las caries y lucir una sonrisa de cine. Como bien sabréis, debemos cepillarnos los dientes con regularidad y convertirlo en un hábito rutinario para combatir la placa bacteriana e impedir que se forme de manera continua. ¿Cuántas veces al día hay que cepillarse los dientes? Para que se mantengan sanos y cuidados, lo ideal es que realicemos una limpieza en profundidad al levantarnos, después de cada comida y cuando nos vayamos a la cama.

Mientras dormimos, las glándulas salivares producen menos saliva y los dientes son más vulnerables al ataque de los microbios. Tan importante es la frecuencia de cepillo como usar la técnica adecuada. Si lo hacemos erróneamente, el cepillado no cumplirá su cometido y es posible que dañe e irrite los dientes y las encías. ¿Sabes cuál es la manera adecuada de cepillarse los dientes? No basta con pasar el cepillo por la superficie dental, hay que recorrer todos los rincones de la boca para remover las bacterias y evitar su proliferación.

Es necesario que los movimientos sean cortos y suaves, así como reparar en las encías, las piezas dentales de difícil acceso y los aledaños de coronas, empastes y otras reparaciones. A continuación te mostramos los pasos a seguir para un correcto cepillado que protege el esmalte natural de los dientes y lo preserva durante más tiempo.

Un mal cepillado podría desencadenar en gingivitis y, en caso de no ser tratada correctamente, en periodontitis

En primer lugar, se recomienda cepillar la cara externa de los dientes superiores e inferiores, realizando movimientos verticales con el cepillo en horizontal. Es decir, de arriba a abajo, deteniéndonos en cada una de las piezas y efectuando una acción de barrido. Luego procederemos a limpiar la cara interna de los mismos desde la encía hasta el exterior, barriendo hacia afuera los restos de alimentos que se acumulan entre los dientes.

También cepillaremos la superficie de masticación, las piezas dentales que presentan surcos y fisuras en las que se acumula la placa bacteriana. Nos aplicaremos con dedicación y esmero en la limpieza de premolares y molares con movimientos en círculo, tanto en la parte superior como inferior de la dentadura. De este modo conseguiremos que las cerdas penetren en los surcos de las muelas arrastrando la suciedad.

Es importante que no olvidemos limpiar suavemente la lengua con un cepillo con rascador lingual para eliminar el sarro y el mal aliento. Masajear las encías con el cepillo en seco, sin pasta dentífrica, contribuye a activar la circulación y a tonificar el tejido. En este caso haremos movimientos leves de adelante hacia atrás sin apretar ni forzar demasiado.

Allí donde no llega el cepillo, sí lo hace el hilo dental. Puedes emplearlo para destruir los restos que quedan entre los dientes y debajo de las encías, deslizando la seda con suavidad hacia arriba y hacia abajo. Para reforzar la limpieza, proteger tus dientes de las bacterias y refrescar el aliento, también es aconsejable usar un enjuague bucal con flúor.

En Muy en forma | Consejos para tener unos dientes sanos y relucientes

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