Beneficios de la pera

La pera es una de las frutas más recomendadas en dietas de adelgazamiento por su bajo contenido calórico. Se recomienda su consumo en caso de hipertensión, estreñimiento, gastritis y otras alteraciones digestivas
23 de marzo de 2015
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La pera, una fruta con muchos beneficios saludables | Guitarclas

No llaman especialmente la atención por su forma ni por la tonalidad de su pulpa y su piel, pero las peras son un símbolo de longevidad en muchos países asiáticos. Existen diversas variedades, con un sabor, una textura y un color muy diferente. Se trata de una fruta suculenta y refrescante en la que no siempre reparamos a la hora del postre a pesar de que guarda valiosos beneficios nutricionales.

Aunque su valor nutritivo no sobresalga respecto al resto de frutas, las peras resultan beneficiosas para la salud. Y es que la ingesta habitual de frutas de pulpa blanca, como es la pera, se relaciona con un menor riesgo de ictus o accidente cerebrovascular. Pero no creas que esta es la única razón de peso para comer peras y aprender cómo sacarles el máximo partido en la cocina.

Peras, refrescantes y bajas en calorías

Centrándonos en las propiedades nutritivas de la pera, destaca su riqueza en agua, azúcares, fibra, potasio, ácido fólico y otras vitaminas del complejo B. Su alto contenido en líquidos la convierte en una fruta baja en calorías (45 calorías cada 100 gramos) y, por ende, en una de las más recomendadas en dietas para adelgazar o perder peso. Apenas posee cantidades relevantes de grasas y proteínas y no contiene un porcentaje elevado de carbohidratos.

La presencia de fibra, tanto soluble como insoluble, en la composición de la pera regula la función intestinal, mantiene la sensación de plenitud y contribuye a eliminar el colesterol. Su gran concentración de pectina hace que sea una fruta ideal para depurar el organismo y evitar el estreñimiento.

Gracias a una sustancia denominada levulosa, la pera se encuentra entre las frutas mejor toleradas por los diabéticos, pues ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre. Por otra parte, la pera puede ser útil a la hora de compensar los requerimientos diarios de vitamina C, concentrada mayoritariamente en su piel, al igual que la de ácido fólico. Dado que los antioxidantes abundan en capa externa de la pera, lo ideal sería comerlas sin pelar, bien lavadas, y, siempre y cuando sea posible, de cultivo ecológico.

El carácter astringente de las peras maduras viene dado por los taninos, compuestos que tienen la capacidad de desinflamar la mucosa del intestino y que, por tanto, resultan eficaces en el tratamiento de la diarrea y otras alteraciones digestivas: gastroenteritis, úlcera, estómago delicado… Asimismo, por el suave efecto diurético que le otorga el potasio, el consumo de pera está recomendado en caso de hipertensión arterial y retención de líquidos.

Consejos a la hora de comprar y conservar las peras

Las peras se comercializan tanto a granel como envasadas en bandejas, en cuyo caso debería figurar la variedad, el origen y la categoría. Podremos asegurar que están maduras si ceden a una suave presión con el dedo. Ya en casa, debes retirar las peras de las bolsas o el envoltorio de plástico para que respiren. Ten en cuenta que hay que manipularlas con cuidado y que conviene lavarlas con esmero, sobre todo cuando van a consumirse crudas y sin pelar.

Procura guardarlas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Las peras pueden conservarse también en la parte menos fría de la nevera durante no más de 3 días.

Seguro que a partir de ahora vas a aplicar a menudo ese refrán o dicho popular que sabiamente reza “peras, come cuantas quieras”, porque no le faltan cualidades gustativas ni beneficios salutíferos.

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