Beneficios del té blanco

Entre los beneficios del té blanco destaca su poder antioxidante, el cual contribuye al refuerzo del sistema inmunológico y a la prevención de ciertas enfermedades, entre ellas el cáncer. Contiene teína, pero en cantidades más bajas que otros tipos de tés. Las contraindicaciones del té blanco son prácticamente mínimas
18 de Diciembre de 2015
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Té blanco, beneficioso para la salud gracias a su alto contenido en antioxidantes | Dave B. (CC by 2.0, Flickr)

El té blanco ha pasado de ser casi un absoluto desconocido a convertirse en una bebida de moda. El interés que suscita esta variedad de té no para de crecer, y su popularidad va en aumento. Su sabor suave, delicado y aromático influye mucho en la elección de los consumidores, pero aún más interesantes resultan los beneficios de este té.

Aunque se obtiene de la misma planta que el té negro, el té rojo y el té verde, Camellia sinensis, el proceso de elaboración del té blanco es diferente al resto. Después de recolectarlas a mano, las hojas más tiernas del brote del té, denominadas yemas, se dejan secar al sol. Dichos brotes van adquiriendo un color blanquecino, de ahí que se conozca como té blanco.

1. Refuerza el sistema inmune

Sus características organolépticas y concentración de polifenoles lo convierten en un té único. Y es que el poder antioxidante del té blanco es muy superior que el de cualquier otro té, incluido el verde. No es de extrañar, por tanto, que se considere un buen aliado contra el envejecimiento prematuro y el cáncer.

Los antioxidantes presentes en la composición del té blanco son capaces de neutralizar acción de los radicales libres, los cuales provocan la oxidación de las células y favorecen el desarrollo de ciertas enfermedades. Beber té blanco se asocia a un menor riesgo de padecer afecciones cardiovasculares e infecciosas, entre otras patologías.

Además, el té blanco ayuda a combatir la fatiga física y mental, favoreciendo la concentración, la memoria y la vitalidad del organismo.

2. Bueno para adelgazar

Por su riqueza en catequinas y otros potentes antioxidantes, se le atribuye la capacidad de estimular la quema de grasa y contribuir a movilizarla. Tiene un suave efecto diurético y depurativo, es decir, facilita la eliminación del exceso de líquidos por la orina, lo cual es beneficioso tanto para la obesidad como en enfermedades vinculadas a la retención de líquidos.

Al igual que el resto de infusiones, el té blanco es una bebida natural pobre en calorías y, por tanto, compatible con dietas de adelgazamiento o control de peso. Eso sí, podría ser útil para adelgazar o perder peso siempre y cuando se prepare sin azúcar, ya sea solo o endulzando con algún edulcorante.

3. Ayuda a reducir el colesterol

Las catequinas presentes en el té ayudan a disminuir el colesterol “malo”, además de limitar su absorción. Todo ello se traduce en una menor probabilidad de padecer enfermedades coronarias.

4. Previene caries y problemas de encías

Su contenido en flúor sirve de ayuda para prevenir problemas relacionados con la salud bucodental, como es el caso de caries y problemas de encías (gingivitis y periodontitis).

5. Bajo en teína

Otras de sus grandes ventajas es que presenta un bajo contenido en teína, de modo que no posee un efecto tan estimulante como el café o el té negro, lo que favorece al buen funcionamiento del sistema nervioso. Quienes padecen afecciones de los vasos sanguíneos y el corazón deberían evitar la teína/cafeína y optar por el rooibos.

Preparación

¿Y cómo se prepara el té blanco? Para aprovechar sus beneficios y apreciar su sabor basta con que lo infusiones a una temperatura de 60-70 ºC. No hay que llevarlo a ebullición. Después de taparlo, dejaremos que repose durante al menos 5 minutos.

El té blanco se puede consumir tanto caliente como frío, aunque en este último caso conviene añadir el doble de té a la hora de preparar la infusión y servir con unos cubitos de hielo.

Contraindicaciones del té blanco

Tras conocer los beneficios medicinales, curativos y terapéuticos del té blanco, veamos en qué casos se desaconseja su consumo. Las contraindicaciones del té blanco son mínimas o nulas si se goza de un buen estado de salud.

No está libre de teína, lo cual deben tener presente las personas con tendencia al nerviosismo, la ansiedad y la hipertensión arterial. La ingesta excesiva de té blanco podría provocar dificultades para conciliar el sueño, excitación, alteraciones del ritmo cardíaco e irritabilidad.

Como es lógico, quienes padezcan una alergia específica al té blanco han de evitar tomarlo. Por su contenido en teína, recomendamos a las mujeres embarazadas y lactantes consultar al médico si pueden disfrutar de esta bebida de forma moderada.

Un inconveniente añadido es que su precio de venta está por encima del de otras infusiones y tés. ¿No sabes dónde comprar té blanco? Pregunta en tiendas de herbodietética, alimentación natural y supermercados.

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