Beneficios de la mandarina

La mandarina es una fruta de invierno con una composición nutritiva similar a la de la naranja. Entre sus muchos beneficios, destaca por ser fuente de vitamina C, folatos y provitamina A y por contener una cantidad apreciable de fibra dietética. Su poder antioxidante la convierte en un alimento protector de la salud
25 de Noviembre de 2015
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beneficios de la mandarina

La mandarina, un cítrico repleto de beneficios saludables | Forest A. (CC by 2.0, Flickr)

Su nombre científico es Citrus reticulata y guarda un cierto parecido con la naranja, aunque posee menor tamaño y tiene un sabor más delicado y aromático que esta. Hablamos de la mandarina, fruto del mandarino, árbol perteneciente a la familia de las rutáceas.

La grata dulzura de su pulpa, su riqueza vitamínica y lo fácil que resulta retirar su cáscara de color anaranjado convierten a la mandarina en una de las frutas más apreciadas por los consumidores. Es muy sabrosa y está llena de jugo y de nutrientes beneficiosos para la salud.

Potencia las defensas y previene los resfriados

La temporada de invierno es propicia para consumir cítricos como la mandarina, ya que, gracias a su contenido en vitamina C, ayuda a prevenir el catarro y la gripe, infecciones comunes durante esta época del año. La mandarina refuerza el sistema inmunológico y nos protege del resfriado común y las afecciones gripales.

Cuida la salud cardiovascular

Uno de los flavonoides presentes en la composición de la mandarina, concretamente la nobiletina, ejerce un papel protector frente a la arterioesclerosis, la principal causa de trombosis, embolia, ictus y ataques al corazón o infartos. Asimismo, hay estudios que sugieren que dicho elemento fitoquímico podría reducir el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2.

Combate el estreñimiento

Gracias a su contenido en pectina, tiene un efecto regulador del tránsito intestinal. El consumo de mandarina resulta adecuado para evitar o mejorar el estreñimiento y las hemorroides.

Baja en calorías

Una pieza pequeña aporta alrededor de 40 calorías, por lo que la mandarina también puede formar parte de una dieta de adelgazamiento o pérdida de peso. Además de proporcionarnos energía y vitalidad, sacia el apetito y contribuye a que no se consuman otros alimentos calóricos y poco saludables.

Ayuda a reponer la pérdida de líquidos y electrolitos

Al practicar deporte o hacer ejercicio físico se pierde gran cantidad de agua y electrolitos por sudoración. La actividad física de alta intensidad y los climas calurosos y húmedos conllevan una pérdida de líquidos y sales minerales bastante más significativa.

Dado su gran valor nutritivo, los deportistas encontrarán en la mandarina una buena opción para reponer los líquidos y electrolitos perdidos, fortalecer las defensas y prevenir lesiones. El zumo de mandarina combinado con agua y bicarbonato puede hacer las veces de bebida isotónica durante una competición o entrenamiento.

Más beneficios nutricionales

La mandarina esconde otros muchos beneficios nutricionales. Presenta un elevado porcentaje de agua y una menor proporción de hidratos de carbono (azúcares) que otras frutas, por lo que, como argumentábamos anteriormente, aporta pocas calorías. Su contenido en fibra, la cual se halla sobre todo en la parte blanca que hay entre la pulpa y la piel, es moderado; favorece la disminución de las tasas de colesterol y el control de la glucemia, es decir, de los niveles de azúcar en sangre.

La mandarina contiene cantidades destacables de vitamina C, ácido fólico y provitamina A. En cuanto a su contenido mineral, sobresalen el potasio, el magnesio y el calcio, aunque este último no se aprovecha tan bien como, por ejemplo, el de los lácteos.

Se trata de una de las frutas más ricas en carotenoides, que, al igual que la vitamina C, poseen potente acción antioxidante y son capaces de neutralizar los efectos dañinos de los radicales libres, responsables en mayor parte de las enfermedades degenerativas, cardiovasculares y del cáncer.

Comer mandarina resulta útil en caso de anemia ferropénica, puesto que la vitamina C mejora la absorción del hierro. Además, el potasio le confiere un ligero efecto diurético beneficioso para las personas que sufren hipertensión arterial, gota, hiperuricemia y retención de líquidos.

La abundancia de ácido fólico o folatos en la mandarina hace que su consumo sea aconsejable durante el embarazo y el período de lactancia.

En Muy en forma | Propiedades nutricionales y medicinales de la mandarina

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