Bebidas energéticas, una 'bomba' para los estudiantes en época de exámenes

Las bebidas energéticas pueden llegar a causar ansiedad, temblores, angustia, problemas gastrointestinales e hipertensión si no se consumen con moderación
12 de junio de 2014
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Bebidas energéticas: ¿veneno en lata o remedio infalible para estudiar? | Nattu

Como cada año, el mes de junio es clave para los estudiantes que aspiran a convertirse en futuros universitarios después de la prueba de selectividad o a superar los exámenes de fin de curso. En estas largas y durísimas semanas son presa fácil de los nervios y la angustia por no catear y pueden padecer, entre otros trastornos, estrés, bloqueo, ansiedad y malestar físico a la hora de enfrentarse a las temidas evaluaciones.

Seguramente todos sabrán lo que es pasar las noches en vela rodeados de libros y apuntes, cafeína en mano y con unas ojeras que llegan al suelo, haciendo caso omiso de sabios consejos y recomendaciones como dormir las horas necesarias, minimizar los elementos de distracción y planificar con tiempo el estudio. Los estudiantes nocturnos encuentran en el café a su mejor aliado para rebajar la tensión y obtener buenas calificaciones en los exámenes finales, pero también echan mano de las consagradas bebidas energéticas.

Las consecuencias

Los adolescentes se han sumado a la moda de consumir este tipo de refrescos energizantes por los aparentes efectos beneficiosos que se le atribuyen: el poder de revitalizar y dar energía, quitar el sueño o mantenernos activos. Pero ¿qué clase de veneno oculta una de estas latas “levanta muertos”? Las bebidas energéticas se elaboran a base de sustancias tan atractivas como la propia cafeína, la taurina, azúcares y otros revitalizantes: un cóctel explosivo que puede producir angustia, temblores, taquicardias, insomnio, ansiedad, problemas gastrointestinales e hipertensión.

Según se desprende de estudios recientes, la ingesta de bebidas energéticas incrementa el riesgo de sobreestimulación del sistema nervioso y se asocia con una peor conducta de los jóvenes. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nos alerta sobre el peligro que entrañan los refrescos energéticos, y también desmonta la teoría de que estas bebidas contengan algún otro “ingrediente mágico” que no sea la cafeína.

Las bebidas energéticas se pueden tomar puntualmente en momentos de cansancio o al despertar, pero en ningún caso es necesario consumirlas a diario. En cambio, sí lo es seguir una dieta equilibrada, descansar y hacer ejercicio para tener la agilidad física y mental que se requiere en época de exámenes. Con informes en mano, las bebidas energizantes aumentan la tensión arterial y alteran el ritmo cardíaco normal.

Bebidas energéticas y alcohol

Aún más peligroso y perjudicial para la salud de los adolescentes es mezclar bebidas energéticas con alcohol, algo habitual en el “atracón” de borrachera de los fines de semana o los masivos botellones. Además, hay estudios que demuestran que la combinación de bebidas alcohólicas y energizantes no reduce los niveles de alcohol en sangre; el efecto que se produce es justo el contrario. Por otra parte, sigue creciendo el número de jóvenes que mezclan las copas con estos refrescos para poder aguantar más horas de juerga.

En Muy en forma | Bebidas isotónicas y energizantes: ¿afectan a la salud bucal?

Un comentario
  1. Daniela Pelaez
    Publicado el 25 enero, 2015 a las 19:34 | Enlace

    Me facinaron las recetas grax <3

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