Apnea del sueño

La apnea del sueño es un trastorno que se caracteriza por la obstrucción repetida de las vías respiratorias mientras se duerme. Al disminuir el nivel de oxígeno, los afectados se despiertan de manera inconsciente para tomar oxígeno
3 de mayo de 2013
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La apnea del sueño afecta a personas de mediana edad con sobrepeso | Tony A.

Pasamos una cuarta parte de nuestra vida en la cama, siendo vital respetar las horas de sueño para un óptimo descanso. Dormir las horas estipuladas no siempre es sinónimo de descansar adecuadamente, ya que mientras dormimos ocurren diversos procesos metabólicos. Los trastornos del sueño están a la orden del día en los países desarrollados y llegan a provocar numerosos inconvenientes y serios problemas de salud. En esta ocasión nos vamos a detener en las alteraciones respiratorias al dormir, también conocida como apnea del sueño o apnea obstructiva del sueño.

Este trastorno afecta principalmente a personas de mediana edad obesas o con sobrepeso. Lo que sucede en estos casos es que las vías respiratorias se obstruyen durante el sueño, impidiendo la entrada de aire y, por ende, ocasionando pausas en la respiración. Los niveles de oxígeno disminuyen provocando que, de manera inconsciente y durante un breve período de tiempo, nos despertemos para recuperar el ritmo normal.

La apnea del sueño puede ocasionar cansancio, somnolencia y problemas cardiovasculares

La deficiencia de sueño continua puede ocasionar somnolencia, cansancio general y bajo rendimiento durante el día, así como problemas respiratorios y cardiovasculares. Además, podría desencadenar alternaciones del comportamiento, falta de concentración y problemas emocionales. La apnea del sueño genera una especie de círculo vicioso en el que las causas del trastorno se convierten a su vez en las consecuencias del mismo.

Al no dormir las horas suficientes, tendremos más hambre, lo que favorece la obesidad (una de las principales causas de la apnea obstructiva del sueño). El sobrepeso no es la única consecuencia, va de la mano de la hipertensión y la diabetes mellitus. También se sumarían la irritabilidad y los cambios de humor fruto de la falta de descanso y mala calidad del sueño.

Algunas medidas como intentar dormir de lado y cambiar de hábitos pueden ser útiles ante situaciones leves. Si notas que no duermes bien y te despiertas con sensación de agotamiento, es recomendable acudir a un especialista para averiguar si sufres o no este trastorno del sueño. Muchas de las personas que padecen este tipo de apnea necesitarán un tratamiento específico para mantener abiertas las vías respiratorias e impedir que la respiración se interrumpa mientras duermen, evitando su descanso.

En Muy en forma | “No tengo sueño” y Alimentarse bien para dormir mejor

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