Anemia en el embarazo

La anemia más frecuente durante el embarazo es la que causa la falta o deficiencia de hierro, la llamada anemia ferropénica. Te contamos sus causas, síntomas y formas de prevención
12 de enero de 2015
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Durante el embarazo es necesario incrementar el aporte de hierro para no padecer anemia | Yohann L.

Se denomina anemia a la disminución de la cantidad de hemoglobina en sangre, es decir, a un insuficiente aporte de glóbulos rojos o la capacidad reducida de los mismos para transportar oxígeno o hierro. La aparición de anemia durante la gestación o el embarazo se da con frecuencia, aunque no representa una complicación seria.

La llamada anemia del embarazo es la ocasionada por la carencia de hierro en el organismo de la gestante, también conocida como anemia ferropénica. Se trata de la deficiencia nutricional más común entre mujeres embarazadas, la cual se caracteriza por el descenso de los depósitos de hierro que a su vez conduce a que se reduzca el número de glóbulos rojos.

Causas

Durante el período de gestación aumentan las necesidades de hierro. La consecuencia directa de no disponer de unas reservas adecuadas de hierro antes de quedar en estado es la manifestación de la anemia. Por lo general, la dieta no alcanza a cubrir los requerimientos de hierro de una mujer embarazada, motivo por el que suele ser necesario un suplemento para evitar la anemia.

Especialmente a partir del segundo trimestre de embarazo tiene lugar un balance negativo de hierro, que, en contra de la creencia popular, no compensaría una alimentación equilibrada. Se habla de anemia cuando los valores de hemoglobina son inferiores a 11 gramos por dl de sangre.

Un descenso leve o moderado en los niveles de hierro no tiene por qué entrañar repercusiones significativas para el feto. No obstante, una anemia no tratada tiene ciertas consecuencias: partos prematuros y bajo peso al nacer. En casos de deficiencia grave (hemoglobina por debajo de 7 g/dl) aumenta la mortalidad perinatal y el porcentaje de aborto, perjudicando además el desarrollo físico y el rendimiento cognitivo del bebé.

Síntomas

A no ser que el número de glóbulos rojos sea muy bajo o que se trate de una deficiencia acusada, es posible que la futura mamá no manifieste síntomas claros de anemia durante el embarazo. Incluso puede confundirlos con otros signos comunes en el proceso de gestación.

Los principales síntomas de la anemia de tipo ferropénico, por deficiencia de hierro, son el cansancio, la fatiga, la debilidad y los mareos. Aunque sean menos frecuentes, también pueden aparecer señales de anemia de la embarazada como palidez de la piel y las mucosas, fragilidad de las uñas, palpitaciones, taquicardias, dificultad al respirar, jaquecas e irritabilidad.

Muchos de estos signos son habituales durante el embarazo, por lo que resultan poco evidentes para las mujeres gestantes en caso de anemia leve.

Prevenir la anemia en el embarazo

La mejor manera de tratar la anemia es prevenirla. Una buena alimentación previa al embarazo puede ayudar a prevenir la aparición de anemia y contribuir a la formación de otras reservas nutricionales en el cuerpo de la gestante. De igual modo, una dieta saludable durante el embarazo, que incluya una gran variedad de alimentos, permitirá mantener los niveles de hierro y de otros minerales esenciales para la salud de la futura madre y del bebé.

Una de las medidas para superar la anemia durante el embarazo es incrementar la ingesta de hierro a lo largo de este período. Entre los alimentos ricos en hierro destacan los vegetales de hoja verde (espinacas, acelgas…), las legumbres y las carnes rojas son una buena fuente de hierro. Las almejas, las chirlas y los berberechos también son ricos en este mineral.

No obstante, hay que tener en cuenta que el hierro de los alimentos de origen animal se absorbe mejor que el de los vegetales, los cuales deberían combinarse con cítricos y otros alimentos ricos en vitamina C para favorecer la absorción de hierro.

Después de analizar las condiciones particulares de cada embarazada, los médicos pueden prescribir suplementos de hierro como acción preventiva para el control de la anemia ferropénica. Normalmente se suele administrar hierro oral, en comprimidos o ampollas bebibles, durante la segunda mitad del embarazo.

En Muy en forma | Vitaminas durante el embarazo

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