Alimentación en el embarazo

El embarazo conlleva una estrecha vigilancia en la alimentación. Es necesario destacar la importancia de las proteínas, los hidratos de carbono y los lípidos o las grasas
3 de marzo de 2012
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Durante el embarazo no es común que se prohíban alimentos ni bebidas | Showbits

Es necesario saber que el embarazo conlleva una estrecha vigilancia en la alimentación. No es común que se prohíban alimentos ni bebidas (aparte de los evidentemente dañinos como el alcohol), pero sí es cierto que se debe contemplar la posibilidad de mejorar los hábitos alimenticios, en beneficio del bebé.

Unos malos hábitos podrían contribuir al nacimiento de bebés prematuros, e incluso a la mortalidad fetal. No es específicamente necesario tomar suplementos alimenticios ni vitaminas, ni es cierta esa habladuría de que “hay que comer el doble”. Simplemente es altamente recomendable vigilar lo que se ingiere, ya que, por ejemplo, existen ciertas comidas que producen mal sabor en la leche durante la lactancia materna.

Conviene que un médico vigile estrechamente nuestro estado nutricional tanto durante el embarazo, como antes y después del mismo. La alimentación irá variando según los estados fisiológicos de la gestación para que continúe siendo equilibrada y no se produzcan ni excesos ni carencias. Probablemente sea la única etapa en la vida de una mujer en la que esta no se preocupe por los kilos, sin embargo, es fundamental que el aumento de peso de la mujer sea equitativo y se mantenga entre los límites saludables (entre 11,90 y 15,90 kilogramos aproximadamente).

Durante el embarazo es necesario destacar la importancia de las proteínas, los hidratos de carbono y los lípidos o las grasas. Las primeras son necesarias para el correcto desarrollo del feto y de la placenta, así como para el crecimiento del útero y el aumento del volumen sanguíneo. Por otro lado, los hidratos de carbono ayudan a corregir las deficiencias de glucosa; compuesto que atraviesa la placenta y llega al feto. Por norma general, nuestro cuerpo produce más glucosa durante la gestación, no obstante puede no ser suficiente para compensar la que se transmite al feto, y aquí es donde entran los carbohidratos, sobre todo en la primera parte del embarazo.

Por último, al quedarse embarazada, el cambio que se produce en el metabolismo es cuanto menos drástico y los lípidos o las grasas ayudan en este proceso de transición, produciendo los nutrientes que se necesitan (triglicéridos, fosfolípidos, ácidos grasos libres…) para la correcta formación de las membranas celulares en el feto.

En Muy en forma | Mitos del embarazo

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