4 trucos para comer en el trabajo de manera saludable

No importa si eres de los que se llevan el táper a la oficina, o si eres de los que van a la cafetería o a restaurantes cercanos al lugar de trabajo. Lo importante es seguir unas pautas alimentarias en nuestra dieta
28 de marzo de 2012
comer trabajo saludable

Es posible comer en el trabajo sin atentar contra nuestra dieta | PhotoCo

Nos enfrentamos a horarios laborales que nos impiden regresar a casa a la hora del almuerzo. Los que pueden comer a diario al calor del hogar pueden considerarse del todo afortunados. Quizás parezca un detalle sin importancia, pero lo cierto es que la alimentación durante la jornada laboral influye en nuestro rendimiento físico y bienestar emocional. Muchos trabajadores salen a primera hora de la mañana rumbo a la oficina y no regresan hasta última hora de la tarde. Todos sobrellevan la situación como pueden y recurren a distintos métodos para comer en el trabajo.

Algunos prefieren ir al restaurante más cercano a la empresa y pedir a la carta. Otros en cambio se llevan el tupperware o algún que otro aperitivo para matar el gusanillo entre horas. Y también los hay que, en mayor o menor medida, no prueban bocado o no le dan la suficiente importancia a realizar cinco comidas al día. Optan por consumir bebidas estimulantes como el café para mantenerse despiertos, o compran diversos aperitivos de las máquinas expendedoras.

Si trabajas durante la hora del almuerzo y no quieres descuidar tu alimentación, apúntate estos cuatro trucos para comer en el trabajo de manera saludable:

1. Añade siempre una ensalada

No importa si comes en la cafetería o traes la comida preparada de casa. Siempre es una excelente opción incluir en tu almuerzo una ensalada de vegetales fresca, cien por cien nutritiva. Cuanto más colorido e ingredientes tenga la ensalada, mayor será la variedad y el aporte de nutrientes antioxidantes. Anímate a probar nuevas combinaciones, a añadir frutas frescas para darle mayor sabor. Convierte una simple ensalada en un plato extraordinario, tanto a nivel gastronómico como desde la óptica nutricional. Además, ingerir una porción de ensalada de entrante es una estrategia efectiva para aumentar la saciedad.

2. Evita las salsas y di hola a las especias

Controla la cantidad de aceite y sal que añades a los platos. En general se sirven condimentados, así que es conveniente probar la comida antes de añadirle más sal. Puedes hacer uso de las hierbas aromáticas y especias para potenciar su sabor y dejar el salero a un lado de la mesa. Muchos platos incluyen salsas como la mayonesa, el ketchup, el alioli o alguna de sus variantes, que presentan un alto contenido de grasa y aportan muchas calorías a la dieta.

3. Prescinde de los refrescos azucarados

Para hidratarnos no es necesario recurrir a bebidas con elevado contenido de azúcar. Además de contribuir al aumento de peso e incrementar el número de calorías, un consumo excesivo de refrescos afecta a nuestra salud. También es aconsejable evitar las bebidas alcohólicas, o limitar su consumo a ocasiones especiales. Debemos utilizar agua para acompañar la comida, o elegir otras bebidas como zumos naturales o infusiones.

4. Postre sí: una pieza de fruta

Dale prioridad a la fruta, frente a otros dulces o pasteles del menú. Contienen entre un 75 y un 90% de agua y están cargadas de vitaminas y fibra imprescindible para regular el tránsito intestinal. No aportan muchas calorías y además ayudan a mantener una piel radiante y atractiva, retrasando su envejecimiento, ya que contienen carotenos. De vez en cuando puedes tomar un postre lácteo con bajo contenido en grasa.

En definitiva, cuatro excelentes consejos para comer en el trabajo de manera saludable. ¡No olvides contarnos tu opinión cuando los hayas puesto en práctica!

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